ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: EFE

En medio de un escenario de asfixia económica y despidos masivos, Argentina vivirá este jueves un nuevo paro general convocado por Confederación General del Trabajo (CGT) contra el proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei.

De acuerdo con lo anunciado en la víspera por la principal central obrera del país, la huelga comenzó a la cero horas de este 19 de febrero, día en que el proyecto será tratado en el Congreso.

La medida tendrá un impacto directo en el servicio de transporte público, la producción y la administración pública, prometiendo dejar las calles vacías y las persianas de los comercios cerradas, como advirtieron desde la dirigencia de la CGT.

A la medida de la central obrera se sumarán otros gremios como la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) y movimientos sociales que se movilizarán hasta el Congreso para repudiar una ley que busca desfinanciar la seguridad social y precarizar el empleo formal.

«No se puede tratar en instancias extraordinarias un tema de 200 artículos otorgándonos solo 5 minutos a los sindicatos», denunció un dirigente de la CTA Autónoma, señalando la falta de debate democrático impuesta por la Casa Rosada.

El paro general se da en el marco de una economía que presenta síntomas de caída en la actividad fabril, con más de 21.000 empresas cerradas en los últimos dos años y la pérdida de unos 300.000 puestos de trabajo, según fuentes sindicales del país suramericano.

Represión policial

Ante la masividad de la movilización hacia el Congreso, la nueva ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, ordenó un fuerte despliegue policial en las inmediaciones del recinto legislativo con camiones hidrantes, retenes y la intimidante presencia de fuerzas federales para hacer frente a los manifestantes.

La CGT ya adelantó que, de convertirse en ley, el camino seguirá en los tribunales. Con 400 empleos formales perdiéndose por día y 21 mil pymes cerradas en lo que va del gobierno libertario. «No entreguen la dignidad del pueblo», fue el mensaje a los diputados que en las próximas horas deberán decidir si acompañan la entrega de derechos o escuchan la voz del pueblo contra las medidas neoliberales de Javier Milei.

El de este 19 de febrero es el cuarto paro general de la CGT contra el gobierno de Javier Milei. Las fechas anteriores fueron el 24 de enero de 2024 (a tan sólo 45 días de su asunción), el 9 de mayo de 2024 y el 10 de abril de 2025.

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jose luis Villarreal dijo:

1

19 de febrero de 2026

19:37:23


Lo que deben de entender el pueblo pobre de la Argentina, los revolucionarios, la clase obrera, los campesinos y los estudiantes, es de que : El mundo está pariendo una nueva era multipolar; emergentes fuerzas económicas y políticas, en varias latitudes están provocando una reestructuración global, mientras la fiera del capitalismo occidental en decadencia, por medio de guerras, sanciones económicas, bloqueos, aranceles excesivos y bombardeo ideológico, se aferra a mantener el poder hegemónico en la mayor parte de planeta. Es un momento crucial en el que, si las clases trabajadoras, que producen toda riqueza y que dan el poder para gobernar a través del voto, no se esfuerzan por analizar, comprender a profundidad y emplear su fuerza colectiva, en acciones para beneficio de su propia clase, se perderán y se convertirán en escalera por donde asciendan los líderes de ultraderecha mundial y nacional disfrazados de redentores, humanistas, salvadores de la patria. Estos líderes se están aprovechando del poder que tienen en los medios de difusión para provocar confusión y manipulación, dirigiendo el timón del barco del poder mundial, para que al final se quede en un cambio aparente, mientras que, en los hechos, y las élites poderosas minoritarias sigan dirigiendo las riendas del planeta. Actualmente, algunos por interés, otros por ignorancia, algunos más por incultos, continúan apoyando al rapaz imperialismo y otros abiertamente apoyan a las economías emergentes encabezadas por Rusia y China. Sin embargo, no se puede seguir creyendo en las bondades del imperialismo occidental, por ello, urge construir un mundo multipolar donde las principales potencias económicas, militares y políticas se obliguen ellas mismas a un equilibrio que genere una gobernanza más justa, distributiva y temporalmente pacífica en el planeta.