Por cacería de brujas se entiende el método de reprimir cualquier manifestación opuesta al orden establecido por el poder dominante.
Antes utilizado por la religión, a través de la inquisición, sirvió a los poderosos para asumir como oscurantismo cualquier idea que por revolucionaria, alterase su sistema de dominación.
En el capitalismo se emplea como un recurso para enfrentar los momentos de crisis que puedan llevar a un cambio en las relaciones de poder, como fue en el siglo xx, cuando en ee. uu. se empleó el «macartismo», para enfrentar las simpatías que en su país despertaba el avance de la urss y del comunismo. La condena a muerte, en un proceso amañado, de los esposos Julius y Ethel Rossemberg fue símbolo de hasta dónde puede llegar la crueldad de ese sistema para saciar su odio.
Hoy, utilizando la idea del antiterrorismo, la cacería de brujas es contra los derechos civiles del ciudadano estadounidense, pues el Gobierno de Donald Trump ha tomado una nueva serie de medidas para limitar la libertad de expresión en las universidades.
La expulsión de estudiantes extranjeros sobre la base de sus creencias, la persecución de exfuncionarios disidentes del gobierno y abogados que han participado en investigaciones y casos contra el mandatario y sus aliados, han sido algunas de las acciones. Incluso, hay indicios de que algunos ciudadanos estadounidenses que reingresan a su país están siendo interrogados con alegatos de supuestas leyes antiterroristas.
El Gobierno federal ya ha revocado las visas de unos 600 estudiantes universitarios extranjeros, según un conteo del sitio de noticias Inside Higher Education, a quienes el secretario de Estado Marco Rubio calificó de lunáticos, supuestamente, por haber estado involucrados en actividades que criticaron de alguna manera al Gobierno estadounidense. De hecho, la justificación oficial es que su presencia podría dañar los intereses de la política exterior del país.
Ejemplo de esto es el caso de Mahmoud Khalil, estudiante de posgrado de la Universidad de Columbia, de origen palestino pero ciudadano de ese país, quien fue arrestado y se busca su deportación por sus creencias y opiniones, y no por violaciones de la ley.
Según la agencia ap, Rubio reconoce que, aunque las actividades de Khalil eran legales, desean expulsarlo por su participación en protestas contra el apoyo estadounidense a la guerra de Israel en Gaza.
Estas acciones parecen dar razón al filósofo francés iluminista Juan Jacobo Russeau cuando afirmaba que, «el más fuerte no es nunca lo bastante fuerte para ser siempre el amo si no transforma su fuerza en derecho y la obediencia en poder».
La pérdida de liderazgo es el reflejo de una profunda crisis producto del agotamiento del modelo neoliberal, que solo deja opciones a la solución reaccionaria del fascismo. El grave problema para este propósito es que no estamos en 1914 o en 1945, cuando las guerras salvaron a ese país, y la ignorancia del mundo no previó el peligro. Sin embargo, la memoria histórica permanece, aunque algunos traten de borrarla.















COMENTAR
Reinaldo Santiesteban dijo:
1
17 de abril de 2025
08:44:25
Responder comentario