ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La iniciativa inició el 8 de marzo Foto: Tomada de Facebook

Pareciera que el cabello de la mujer, ese que es símbolo de feminidad para algunas personas, se convierte en arma, en reivindicación y protesta cuando la lucha transgrede los pueblos. Despojarse de él no es sencillo. Es un acto potente, a veces incómodo por romper la norma, más cuando la causa que lo promueve es denunciar el genocidio cometido en Palestina.

«Renunciamos al cabello porque la solidaridad, esa que es la ternura de los pueblos, nos atraviesa el cuerpo, así como nos atraviesa el alma el exterminio del pueblo palestino», publicaron en las redes sociales el movimiento Juntas Por Palestina, mujeres que desde el mes de marzo se cortan todo el pelo en acto de solidaridad contra la represión israelí en Gaza.

La iniciativa, que comenzó por cubanas revolucionarias, suma a varias mujeres de México, Reino Unido, Bélgica, Argentina, Venezuela, Brasil, Chile, Paraguay y Puerto Rico.

Según Aniet Venereo, una de sus coordinadoras, el primer impulso fue mandar un mensaje de solidaridad a las palestinas para que sepan que no se les olvida.

«Quisimos hacer algo que llamara la atención y concebimos realizar un audiovisual de nosotras rapándonos la cabeza, para luego publicarlo en las redes y expandirlo».

Relata que la acción también es una herramienta para desmontar el mito de que la ocupación por Israel comenzó en octubre. «Se pretende visibilizar que han pasado 76 años de genocidio, que ahora suman el hambre como herramienta de la limpieza étnica y la expropiación de las vidas y el territorio».

Hasta el momento la cifra de personas asesinadas por el sionismo desde octubre del 2023, supera las 34 000 y 77 000 heridos, de ellos las mujeres y los infantes representan la mayoría. Por eso para las integrantes, renunciar al cabello implica un duelo mínimo en comparación al dolor de la pérdida palestina.

EL CUERPO COMO TERRITORIO DE LUCHA

¿Cómo no sentirse afligida ante tantas muertes? ¿Cómo permanecer ajena ante la guerra?

Mediante la acción performática de raparse el cabello, el movimiento Juntas Por Palestina ofrece una mirada feminista al conflicto armado, problematizan desde sus cuerpos las infancias marcadas por violencia, la misoginia, el abandono, la miseria…

«Raparnos no va a conseguir un alto al fuego. No va a devolverle la vida a nadie, ni va a detener la destrucción. Tampoco alterará la complicidad del gobierno de los Estados Unidos en el genocidio. Pero sí puede inspirar solidaridad y divulgar las razones de la resistencia palestina», posteó la investigadora y escritora Zaida Capote en su perfil de Facebook.

La también feminista detalla a Granma que hasta ahora son 52 las mujeres rapadas. Para ella prescindir de su pelo significó apuntar hacia la arrogancia sionista y su acometida contra la vida. Fue hacer labor política y hablar de Palestina. 

Aniet Venereo cuenta que también la convenció el saber que las mujeres palestinas estaban rapándose para evitar infecciones y combatir la falta de higiene en los campamentos de refugiados. «Nos removió a cada una el dolor de un pueblo sometido como nosotros al bloqueo y la intimidación imperialista».

Sin embargo, lo que promueve el activismo en las redes sociales, desde la autonomía corporal, no se limita en mostrar videos de mujeres despojándose de su pelo, sino que existe información histórica sobre la ocupación, datos sobre masacres, desplazamientos forzosos y el ejercicio del terrorismo por el Estado sionista.

«Resulta potente mezclar imagen y testimonio de las mujeres que se han rapado en solidaridad. Es una práctica de pedagogía política colectiva; estamos aprendiendo y, al mismo tiempo, enseñando a la gente cuál es la historia previa de lo que ocurre en Gaza hoy.

«Nada empezó hace unos meses; hace más de siete décadas que el pueblo palestino resiste la embestida del colonialismo sionista. Nos toca honrar esa resistencia heroica», relata Capote.

Mas ninguna de las integrantes estaba segura del impacto que iban a tener al iniciar la convocatoria, «la vitalidad ha sido tal que muchas mujeres se rapan al instante, sin tomarse tiempo para filmar la acción ni cuidarse de seguir recomendaciones. Es una demostración de que nuestro grito de lucha llega rápido y hondo».

Juntas Por Palestina además de asistir a actos en solidaridad con el pueblo del oriente medio, establece conexiones con otros movimientos y colectivos para tejer redes de colaboración y difusión mundial.  Ejercen apoyo a quienes, desde distintas iniciativas, enfrentan el relato dominante de los medios hegemónicos sobre la situación en Palestina, rompiendo el cerco mediático que pretende normalizar el derecho del Estado de Israel a violar todas las normas de convivencia internacional para señalar, claramente, su vocación genocida.

Para Zaida Capote, esta es una forma de pedagogía política colectiva Foto: Tomada de Facebook
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