Manchester- El gobernador de Florida, Ron DeSantis, suspendió ayer su campaña por la candidatura presidencial republicana, con lo que puso fin a su intento por llegar a la Casa Blanca en vísperas de las primarias de Nueva Hampshire y a la vez respaldó a su acérrimo rival, Donald Trump.
La decisión deja a este último y a la ex embajadora ante la Organización de Naciones Unidas, Nikki Haley, como los últimos dos candidatos de relevancia en la contienda de cara a las primarias en Nueva Hampshire.
El equipo de campaña de Trump dijo en un comunicado que estaba «honrado» por el respaldo de DeSantis, y llamó a los republicanos a unirse en torno de él, desestimando a Haley como «la candidata de los globalistas y los demócratas».
Mientras, el magnate, quien enfrenta 91 cargos criminales, defendió que los presidentes del país tengan «inmunidad total» y puso de ejemplo las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki, en Japón, al final de la Segunda Guerra Mundial.
Fuente de la información: Periódico La Jornada













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