YARACUY, Venezuela.–Imagine por unos segundos no volver a sonreír jamás. Aunque la felicidad lo persiga, aunque los amigos le cuenten chistes, aunque los nietos lo abracen o su pareja acepte casarse otra vez, después de 50 años de matrimonio. Imagine que se le dificulte la alimentación porque le faltan piezas en su dentadura.
Aun cuando la ciencia y la tecnología han posibilitado resolver situaciones de ese tipo, son muchas las personas que miran desde lejos la solución a su malestar.
Ese fue, durante mucho tiempo, «dolor» de Víctor Sánchez. A este yaracuyano de 71 años se le deterioró la dentadura. Su taller de autos está justo frente a la clínica estomatológica 24 de Julio. Nunca tuvo dudas de la valía de quienes allí dedican horas a la sonrisa del pueblo. Sin pensarlo dos veces, cruzó la calle.
«Me atendieron con mucho cariño. He vuelto a sonreír gracias a los cubanos. A quienes tengan que hacerse una prótesis, les digo que vengan aquí, que es seguro. No hay nada que envidiarle a un centro privado, sino al contrario».
Mariela de los Ángeles Fernández, asesora estadual de Estomatología y directora de la Clínica, explica que adquirir una prótesis se dificulta para la mayor parte de la población, pues puede alcanzar un valor de hasta 150 dólares. «Nosotros se las hacemos de manera gratuita, y los pacientes se van complacidos», dice.
Omar Sánchez, de 77 años, acudió a la clínica a sabiendas de que «hay muchos piratas por ahí. No tengo el dinero para pagarles. Los profesionales cubanos son muy buenos. Les estaremos agradecidos siempre».
En mayo de 2023 fue reinaugurada la instalación. Allí se ofrecen consultas de servicio básico de Estomatología y, además, especialistas de la Isla y venezolanos comparten la faena de realizar prótesis totales, parciales y fijas, así como de ser docentes.
La doctora reconoce que es una gran responsabilidad ser la única institución en la que los médicos cubanos prestan ese servicio en el país, tanto a la población como a los colaboradores.
La acogida ha sido tal entre los beneficiados que, según cuenta, las entregas se hacen con la presencia del Alcalde y del Gobernador, quienes apoyan constantemente con los insumos necesarios.
Orlando García Marrero, estomatólogo general y especialista en prótesis dental hace 30 años, realiza su segunda misión en Venezuela. Además de tener a su cargo los distintos procederes de confección de la prótesis, este galeno les da a los pacientes las indicaciones sobre su uso y cuidado.
«La calidad depende, en primer lugar, de un correcto examen clínico, y luego, de una correcta toma de impresiones», insiste.
«El paciente va a recibir un agente extraño, por lo cual, es probable que sienta molestias. Ante una situación de ese tipo, acuden a nosotros, que tenemos las herramientas para ajustar la pieza. No obstante, este equipo se caracteriza por hacer un trabajo pausado en el laboratorio, de manera tal que garanticemos calidad en las entregas, sin bordes filosos ni asperezas», asegura.
Orlando García Marrero, quien conoce a fondo los detalles de este preciso y riguroso proceso, afirma que se siente «orgulloso» de ser internacionalista. «Toda persona que ame su profesión y contribuya al bienestar de los demás, se sentirá satisfecho con lo que hace. Cuando un paciente es feliz, yo me alegro más que él».













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