ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Kissinger recibió el Premio Nobel de la Paz, a pesar de su complicidad con los bombardeos masivos sobre Vietnan y Camboya Foto: AP

Vivió cien años la eminencia gris de la política y la diplomacia estadounidense. Henry Kissinger falleció ayer, en su casa de Connecticut. Murió el hombre, pero de su «obra» no se borra nada, quedarán para siempre las cicatrices de las heridas que fue abriendo a su paso.

En palabras de Mario Benedetti, lo llorarán sus iguales, y aunque no es de festejar la muerte de nadie, al menos sentirán alivio los que nunca se olvidan, los inocentes, los damnificados, los que gritan de noche, los que blasfeman y arden.

Figura indispensable en la diplomacia estadounidense, Kissinger fue un triste protagonista de la escena internacional del siglo XX.

Secretario de Estado de EE. UU., consejero personal del presidente Nixon para asuntos de seguridad nacional, miembro del Partido Republicano durante 50 años, asesor de varios mandatarios, tanto demócratas como republicanos, colaborador líder de organismos gubernamentales e instituciones privadas, se graduó en 1950 en Ciencias Políticas, y en 1952 y 1954 alcanzó la maestría y el doctorado de esa especialidad en la Universidad de Harvard.

Fue el representante de Estados Unidos en las negociaciones para terminar la guerra de Vietnam, que finalizó en 1973, año en el que recibió el Premio Nobel de la Paz, a pesar de su complicidad con los bombardeos masivos sobre Camboya y Vietnam.

No podemos olvidar jamás que, el «brillante» asesor y diplomático, sostén de Franco en España, contribuyó, con su política, a que Pol Pot, líder de los Jemeres Rojos, llegara al poder en Camboya. Además, participó en el establecimiento de varios regímenes criminales en América Latina, como el de Augusto Pinochet y la dictadura de Videla en Argentina, y fue artífice clave de la Operación Cóndor, y de cuanta guerra sucia promovió Washington con él en activo.

Su nombre está inscrito en las negociaciones sobre la limitación de las armas estratégicas, que terminaron con la suscripción, en 1972, de los tratados entre Estados Unidos y la Unión Soviética, sobre la restricción de este tipo de armas y la defensa antimisiles, y fomentó el acercamiento de EE. UU. a la República Popular China, que propició la visita de Nixon al gigante asiático, en 1972.

Entre 1984 y 1990, asesoró a los presidentes Ronald Reagan y George W. Bush en la preparación de sus reuniones con Mijaíl Gorbachov.

Sobre el Medio Oriente, trabajó activamente, en defensa de los intereses de la Casa Blanca allí.

Recientemente, en una entrevista con el diario The Wall Street Journal, publicada en agosto de 2022, al referirse a tensiones internacionales de la actualidad, el estratega alertó que su país se encontraba al borde de una guerra de incalculables consecuencias con Moscú y Beijing, alentada en parte por Washington.

Henry Kissinger sirvió fielmente al imperio, y a su gestión se deben no pocas «victorias» en la arena internacional. Tiene crédito importante en el diseño de la política de injerencia de EE. UU., que defendió con pasión.

Lo llorarán sus iguales, pero grandes masas de pueblos masacrados y excluidos, familiares de desaparecidos, víctimas de las políticas que propulsó, no serán respetuosos ni en un grado mínimo.  

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Lucero dijo:

1

4 de diciembre de 2023

14:57:18


Siempre del lado turbio y oscuro de la historia este personaje