ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El plan israelí contempla matar a todos los palestinos, incluyendo niños y mujeres, bombardear la ciudad y arrasarla completamente. Foto: Agencia Uno

Pareciera que la memoria histórica del mundo se está perdiendo. Hechos como la Segunda Guerra Mundial, que dejaron, además de unos 50 millones de muertos, países destruidos y generaciones mutiladas, se estudian muy poco o muy mal, o son ocultados o tergiversados en los diferentes niveles escolares.

De no ser así, cómo explicar entonces que el fascismo esté reverdeciendo en muchos países en el continente más afectado por esa contienda, o que en otros surjan líderes de tendencia fascista o apliquen, como sucede hoy en Israel, los mismos métodos para imponer su ideología, que los usados por Hitler o Mussolini, con un sistema de terror y de muerte.

La matanza desatada en Gaza es fascismo al cuadrado, con más modernas armas, con el apoyo total de la mayor potencia mundial, y bajo el paraguas de la inercia que caracteriza a las instituciones internacionales creadas para garantizar la paz.

La historia nos recuerda capítulos terribles como el del 10 de junio de 1942, cuando la humanidad quedó impactada por la orden de Adolfo Hitler, de matar a todos los habitantes del poblado de Lídice, cercano a Praga, en la antigua Checoslovaquia, en represalia por el atentado contra el más alto representante del Tercer Reich en los ocupados territorios checos.

Los nazis ejecutaron a 173 hombres de entre 14 y 84 años de edad. Las mujeres y los niños fueron enviados a campos de concentración, o destinados a ser germanizados en familias alemanas.

El martirio de Lídice –del que no quedó ni una casa en pie, pues la orden fue de «tierra arrasada»– dio la vuelta al mundo y se convirtió en uno de los símbolos del horror de la Segunda Guerra Mundial.

La similitud con lo que hoy sucede en Gaza, esta vez de manera más cruel, con más muertos, incluyendo los niños, que ya superan los 5 000, nos advierte de la presencia de un fascismo reverdecido, exponente de un odio extremo y de una crueldad que la humanidad no debe permitir.

Vale advertir que, durante la Segunda Guerra Mundial, lo ocurrido en Lídice se replicó en otros pueblos de la entonces Unión Soviética, Bielorrusia y Ucrania, donde muchos de sus habitantes fueron, incluso, quemados vivos.

En Gaza, hoy, el plan israelí contempla matar a todos los palestinos que se identifiquen con el movimiento de la resistencia Hamas, incluyendo niños y mujeres, bombardear la ciudad, arrasarla completamente, y obligar a quienes queden vivos a que la abandonen y se trasladen a una especie de campo de concentración, en la parte sur de esa urbe.

Urge sacudir la memoria histórica sobre estos hechos horrendos, a fin de evitar que el fascismo reverdezca y sume adeptos.

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Mario dijo:

1

27 de noviembre de 2023

08:52:31


Pareciera que el gobierno Israelí no recordara el holocausto en la ciudad de Lídice, donde habitaron muchos judios hoy ellos desaparecen como a Lidice, la ciudad de Gaza, cese el genocidio contra el pueblo palestino, cesen las guerras, cesen los crimenes.

William dijo:

2

27 de noviembre de 2023

09:21:24


Además de la inercia de las organizaciones internacionales hay agregar el egoísmo de los países árabes que no han sido capaces de dejar a un lado sus diferencias para parar este genocidio. Desgraciadamente han pesado más sus intereses económicos y compromisos políticos que la situación de un pueblo árabe. Ellos tenían la llave precisa para detener esta matanza