Lisboa, Portugal.–En el corazón de esta ciudad, cientos de voces amigas se unieron en el acto de solidaridad con Cuba que tuvo lugar en la Sociedad de Instrucción y Beneficencia La voz del operario, para expresar su condena al bloqueo genocida contra Cuba y reafirmar que la Revolución es fuente de inspiración, en un acto que contó con la presencia del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
En la emotiva jornada hubo cantos y bailes en homenaje al visitante, quien, emocionado ante tanta solidaridad, subió al escenario para expresar: «Saludos, Portugal. Un abrazo para los trabajadores y para los hermanos portugueses de la solidaridad con Cuba. Un abrazo para todos los que están aquí en esta sala, manifestando el apoyo a la Revolución Cubana, al pueblo cubano, para los que están en otras salas viendo este acto por pantalla y también para los que no pudieron llegar».
Según refleja el sitio de la Presidencia, el mandatario hizo referencia a la manera en que los amigos se movilizaron, y a los esfuerzos que tuvieron que hacer para llegar hasta allí, incluso algunos desde muy lejos y que dedicaron parte de su tiempo para estar con Cuba, gesto que vamos a agradecer toda la vida, expresó Díaz-Canel.
«Este encuentro entre hermanos, entre amigos, entre personas que tenemos como ideal un mundo mejor que es posible, es una evocación al histórico encuentro del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en el acto de solidaridad en Oporto, el 18 de octubre de 1998», recordó el dignatario, quien dijo que, como lo fue para Fidel en aquel momento, para él constituía un enorme compromiso expresarles el sentimiento de admiración, reconocimiento y cariño por el apoyo recibido.
El mandatario del país caribeño destacó, además, que todo lo expresado en aquella ocasión, por el líder de la Revolución, tal vez con determinados matices, tenía plena vigencia en la situación que estamos viviendo en el mundo, en Portugal y en Cuba.
El Jefe de Estado recordó, asimismo que, para Cuba, la solidaridad ha sido y es pilar de su política exterior, la que se ha brindado por décadas alrededor del mundo, y por la que recibimos muchas muestras de cariño desde los cinco continentes.
«Permítanme, por tanto, reconocer especialmente en ustedes, y en todos aquellos que no han podido acompañarnos hoy, las incontables pruebas de afecto y de apoyo emanados del activismo solidario de la Asociación de Amistad Portugal-Cuba, de los amigos de la solidaridad de Portugal con Cuba durante años», expresó emocionado el Primer Secretario del Comité Central del Partido, quien recordó las numerosas muestras de solidaridad con el pueblo cubano, durante los duros años de enfrentamiento a la pandemia de la COVID-19.
Agradeció los pronunciamientos contra el bloqueo de Estados Unidos y contra la inaceptable inclusión de nuestro país en la espuria y arbitraria lista de Estados patrocinadores del terrorismo, que de manera unilateral elabora ese país que se cree dueño del mundo y que ha patrocinado, durante décadas, las acciones terroristas contra Cuba. «Si alguien debía estar en esa lista es el Gobierno de Estados Unidos», expresó Díaz-Canel.
Al respecto, señaló que el bloqueo, como lo demuestra la difícil cotidianidad del cubano, es el principal obstáculo al desarrollo económico y social de nuestro país, el cual impacta con crueldad en el día a día de cada familia, además de constituir una violación enorme, masiva y sistemática de los derechos humanos de todo un pueblo, para obligarlo a desistir del camino de justicia social que ha decidido darse en el proceso de construcción socialista.
A los amigos presentes, preguntó el Jefe de Estado: «¿Cuánto más podrían hacer ustedes por Cuba y cuánto más podría hacer Cuba por el mundo sin el obstáculo del bloqueo, sin las 243 medidas adicionales que aprobó el presidente Trump y que ha mantenido el presidente Biden para agravarlo y recrudecerlo?».
Denunció que «estar en ese listado ha costado a Cuba la suspensión de las operaciones, con nuestro país, por parte de numerosos bancos y agencias financieras en todo el mundo, lo que ha provocado, entre otras consecuencias, la paralización de transferencias destinadas a la compra de alimentos, medicamentos, materias primas para nuestros procesos productivos y otros bienes para la población.
«Ustedes saben bien que Cuba no patrocina el terrorismo. Lo sabe el mundo. Cuba ha sido víctima de acciones terroristas perpetradas, respaldadas u observadas con mirada cómplice por el Gobierno de Estados Unidos», subrayó el mandatario, quien recordó que allí, en Lisboa, en el año 1976, fue cometido el asesinato de los diplomáticos cubanos Adriana Corcho y Efrén Monteagudo, víctimas de una carta-bomba en la Embajada de Cuba en esta capital.
«Cuba patrocina la paz, el entendimiento entre las naciones y el respeto a los principios del Derecho Internacional. Junto a sus hermanos de América, promovió y defiende la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz», enfatizó el Presidente cubano, quien ratificó que, a pesar de las dificultades y de las agresiones, Cuba no se rinde ni se doblega, avanza con firmeza en la actualización de su modelo económico y social, sin renunciar a la construcción socialista con la participación activa y consciente de los trabajadores, y con la solidaridad de nuestros amigos de todos los continentes.
PAZ Y AMOR ENTRE CUBANOS
Un encuentro muy cercano sostuvo en la mañana del sábado el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con una familia diversa, incluidos sus descendientes más jóvenes, cubanos que aquí viven, trabajan y sueñan, y que no han olvidado al suelo natal.
Describe la web de la Presidencia que fue un diálogo natural, colmado de buena voluntad, de emociones y nostalgias que emergieron en los testimonios de quienes tienen su corazón conectado a la suerte de la Isla. Y el hilo principal fue precisamente el amor, la elección por la paz y por el trabajo, esas fortalezas que animan a muchos hijos de Cuba que viven en varias latitudes, y de las que no suele hablar la maquinaria mediática que sueña con el fin de la Revolución Cubana.
«Les agradezco que estén aquí, que estén presentes, que hayan dedicado una parte de sus tiempos a estar con nosotros», dijo el Jefe de Estado al grupo integrado por miembros de la comunidad cubana residente en Portugal. Y ese fue el comienzo de una explicación suya, al detalle, sobre la vida en la Mayor de las Antillas.
Las mayores dificultades en el país caribeño, recordó el Presidente Díaz-Canel, comenzaron a darse a partir del segundo semestre del año 2019, cuando se hicieron muy palpables los efectos de un bloqueo recrudecido, y cuando por decisión imperial se internacionalizó la práctica de ese cerco, a partir del título III de la Ley Helms-Burton.
El desabastecimiento de alimentos, de medicamentos, el no acceder a las principales fuentes de financiamiento estuvieron entre las principales consecuencias de un bloqueo arreciado, que se hizo sentir todavía más cuando, en enero del año 2020, Cuba fue incluida, por decisión imperial, en la lista de países patrocinadores del terrorismo.
Capítulo inevitable de la saga de desafíos y batallas fue el de la COVID-19, tema sobre el cual el mandatario habló a los cubanos que residen en tierra portuguesa. Siempre estremece volver sobre aquellas horas de pandemia, y sobre cómo Cuba, con sus científicos, logró las vacunas que nadie le daría.
Los científicos cubanos hicieron vacunas sólidas, reflexionó el dignatario, quien no pasó por alto que, gracias a ese logro, la Isla es hoy el segundo país en el planeta que más dosis ha administrado por habitante, y el único país subdesarrollado que hizo una vacuna eficaz.
Sobre los hechos ocurridos el 11 de julio de 2021 habló también el Jefe de Estado, quien recordó que no todo no fue pacífico como dicen algunos, porque hubo quienes fueron muy violentos, quienes salieron dispuestos a quemar estaciones de policía, a matar, a robar.
El dignatario enunció que las personas fueron procesadas por hechos vandálicos, y que sobre aquel día se ha especulado y se ha llegado a afirmar que en Cuba hay dictadura, visión que, como reflexionó el mandatario, forma parte del «contagio mediático» hostil a la Revolución.
En el encuentro moderado por la embajadora de Cuba en la República Portuguesa, Yusmari Díaz Pérez, varios cubanos hablaron de sus experiencias y agradecieron la formación recibida en la Mayor de las Antillas, que les permitió trabajar y emprender varios negocios.
En ese punto del encuentro las emociones se desataron. Un cubano residente en Portugal confesó estar muy nervioso, con un nudo en la garganta. Una mujer dijo, a propósito del mandatario: «Necesito un abrazo de este hombre»; y la respuesta del Presidente no se hizo esperar: «Nosotros también necesitamos un abrazo de ustedes».















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