
Relaciones de respeto y anticoloniales exigieron los organizadores de la Cumbre de los Pueblos que sesionará en Bruselas, Bélgica, los días 17 y 18 de julio, en paralelo al foro Unión Europea (UE)- Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) de los Jefes de Estados y Gobiernos.
El sitio web http://cumbredelospueblos2023.com divulga una Declaración de Principios bajo el título: «Los pueblos y la defensa de la naturaleza en el centro de la cumbre CELAC/UE».
El texto considera que es el momento para lograr vínculos de cooperación, directos, transparentes, independientes de injerencias externas, en función de consolidar unas relaciones equilibradas, justas, que entierren cualquier tipo de colonialismo, con base en el pleno respeto a las soberanías nacionales y al principio de autodeterminación de los pueblos. «Relaciones que frenen y pongan fin a la escalada militarista e intervencionista en los países de nuestras regiones fundamentadas en el derecho internacional y en la Carta de las Naciones Unidas».
Añade que este espacio toma decisiones concretas para combatir en todos los ámbitos, los bloqueos y medidas coercitivas unilaterales, impuestas a Estados soberanos de Latinoamérica y el Caribe, y por tanto exige que Cuba sea retirada de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo.
Igualmente rechaza la decisión del gobierno de EE. UU. de reactivar la anulación automática de la aplicación al Sistema Electrónico de Autorización de Visa a los ciudadanos de ambos continentes que hayan visitado Cuba, como consecuencia de la designación de la nación antillana como estado patrocinador del terrorismo.
A los organizadores les preocupa la crisis multidimensional que prevalece a escala global y la dispar afectación en los pueblos de ambas regiones, sus dimensiones políticas, éticas, económicas, ambientales, energéticas y con graves efectos en la creciente desigualdad, la profundización de la pobreza y el hambre que afecta a millones de personas en el mundo, tenemos interés en brindar una aportación al éxito de la Cumbre.
Por tanto, reclaman que esta Cumbre avance en establecer unas relaciones entre Europa, América Latina y el Caribe, basadas en el respeto mutuo y la reciprocidad, rechazando categóricamente cualquier acción política o militar que pretenda interferir en el normal desenvolvimiento de las instituciones y normas constitucionales de cualquiera de los Estados participantes en la Cumbre.
«En ese contexto, exhortamos a condenar las campañas mediáticas encaminadas a desestabilizar gobiernos democráticamente elegidos por sus pueblos en América Latina y el Caribe», dice el documento y alega que el mundo avanza indefectiblemente hacia un sistema multipolar donde las naciones soberanas, en pie de igualdad, puedan coexistir pacíficamente y sin hegemonismos.
«Esperamos que las decisiones de la Cumbre CELAC-UE contribuyan al fortalecimiento del multilateralismo; a la construcción de un nuevo orden internacional justo, democrático y equitativo, que ponga en el centro de las políticas públicas al ser humano, la satisfacción de sus necesidades desde una defensa del medio ambiente que nos permita vivir en armonía con la naturaleza, fortaleciendo la relación y la cooperación birregional», patentiza el texto.
De ahí que los propósitos sean activar mecanismos para una cooperación CELAC-UE con bases transparentes, equilibradas y solidarias; Aplicar el plan de acción UE-CELAC adoptado en la Cumbre de 2015 y fomentar la cooperación birregional; Incentivar la colaboración mutua y solidaria entre América Latina, el Caribe y Europa en materias culturales, sanitarias, educativas y sociales; Poner en marcha una hoja de ruta ambiciosa de lucha contra la grave crisis climática y de biodiversidad; y Saludar como una referencia para el resto del planeta la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada en La Habana, en 2014.
El foro se compromete a promover la solución pacífica y negociada de los conflictos, en el marco de un sistema internacional basado en relaciones respetuosas de amistad, cooperación y libre de medidas coercitivas unilaterales; Promover una arquitectura financiera internacional más justa, transparente y equitativa; Aprobar medidas que aborden la migración regular e irregular y otras cuestiones conexas; y Adoptar medidas eficaces para luchar contra la trata de mujeres con fines de explotación sexual y el tráfico de seres humanos.
Termina con la exhortación a que se entienda el momento como algo propicio para fomentar la cooperación multilateral, en la búsqueda de la solución conjunta de los problemas que sufren todos los pueblos del planeta, en el marco de un Orden Internacional Multipolar que construya un futuro de paz y progreso para toda la humanidad en armonía con la naturaleza; alcanzando una justicia climática que restaure las deudas históricas de carácter económico, social, cultural y medioambiental del Norte Global con el Sur Global.













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