ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La ideología de Kissinger, quien mañana cumple cien años, penetró varios gobiernos estadunidenses, aunque sólo ejerció como funcionario en dos de ellos, entre 1969 y 1976. Foto: AFP

Este 27 de mayo llega a sus 100 años de vida Henry Kissinger, quien fue asesor de política exterior y luego secretario de Estado de los presidentes Richard Nixon y Gerald Ford, respectivamente.

Medios de todo el mundo dedican hoy análisis de muy diversos tipos y puntos de vista sobre la influencia política de una de las figuras más longevas del poder estadounidense.

Para el diario La Jornada, los periodistas David Brooks y Jim Cason entrevistaron al historiador Greg Grandin, profesor de historia de la Universidad de Yale y autor del libro La sombra de Kissinger.

Ante la pregunta de qué se debería saber sobre Kissinger en América Latina ante su cumpleaños número 100, Grandin respondió que «Kissinger ha estado formalmente fuera de poder por casi 50 años, pero su presencia está en el realineamiento pos-Vietnam del poder estadunidenses, y las secuelas de los golpes de Estado en los que estaba involucrado en la región, realmente organizando golpes en Chile, Uruguay, Argentina y Bolivia, un país tras otro, entonces tal vez se debe marcar no tanto su aniversario 100 de su vida, sino el 50 aniversario de la última acción de golpe (en el que participó)».

Consideró importante, sin embargo, «separar la culpabilidad de las cosas de las que Kissinger es personalmente responsable y el lanzamiento de un sistema sobre el cual presidió»; aunque recomendó entender su vida como «parte de un mapa de un periodo cuya consecuencia en la historia estadunidense es enorme» pues  «sus decisiones y formulación de políticas abrieron puertas y ventanas que ayudan a explicar cómo este país se mueve desde (las guerras de) Vietnam a Irak, de cambios de normas de lo que es permisible».

Abordó la influencia de este político en esa suerte de convencimiento de que «Estados Unidos tiene el derecho de actuar en países del tercer mundo en nombre de lo que define autodefensa y seguridad nacional».

«Ahora es justificado atacar a países del tercer mundo, y aunque eso podría haberse logrado sin Kissinger, es útil verlo a él como una línea que atraviesa esa historia desde Vietnam hasta el día de hoy», agregó el historiador, quien recordó que aunque Kissinger sólo ocupó puestos oficiales ocho años, por cuatro décadas ha sido el director de Kissinger Associates, una entidad que «básicamente ayudó a negociar el mundo en que vivimos».

«Entonces, sabemos qué hizo cuando estaba en el poder entre 1969 y 1976 –en Vietnam, Camboya, Laos, Timor del Este, en Angola y Mozambique, con los kurdos, en torno a Irán y Arabia Saudita, en América Latina– conocemos esa historia. Lo que no sabemos es lo que Kissinger Associates ha hecho a lo largo de cuatro décadas. Son secretos que se llevará a su tumba», agregó Grandin.

En cuanto a la actualidad de la política exterior estadounidense, señaló que «ahora nadie parece tener un plan… no hay una gran estrategia, ni gana la idea de qué va a pasar después de la crisis en Ucrania. Estados Unidos tenía un plan después de la Segunda Guerra Mundial, planeó lo que deseaba hacer al darle fin a la guerra fría con la globalización neoliberal, pero, ahora, ¿cuál es el plan? No se sabe… parece que estamos dirigidos hacia algo aún peor que Kissinger, un equilibrio de poder sin cualquier justificación moral…. Estados Unidos no va a aceptar fácilmente el fin de su dominio. No aceptará un mundo multipolar», concluyó.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.