A pesar de que han pasado varios días desde que comenzó a deshilarse la trama de la divulgación de documentos secretos de los servicios de inteligencia de EE. UU., nada se conoce aún con certidumbre sobre la verdadera naturaleza de tal filtración.
El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), William Burns, había calificado de «profundamente desafortunada» la más reciente filtración de documentos con información sensible sobre el conflicto en Ucrania, el tema de Taiwán, las protestas en Israel y otros escenarios geopolíticos.
Los legajos que circulan en redes sociales incluyen material confidencial sobre Canadá, China, Israel y Sudcorea, incluida la amplitud de la vigilancia que Estados Unidos lleva a cabo sobre Rusia.
Funcionarios de Washington han descrito el suceso como una violación grave de seguridad, pero para muchos especialistas en Moscú, en Kiev, incluso en el propio EE. UU., el asunto es demasiado sospechoso. ¿Podría tratarse de un operativo de desinformación? De ser así, ¿de quién?
Como quiera que sea, los más de cien documentos expuestos detallan planes secretos de Estados Unidos y la otan para reforzar las fuerzas militares de Ucrania antes de la tan anunciada ofensiva. También valoran el estado desastroso de las tropas ucranianas, en peores condiciones de lo que su Gobierno ha reconocido públicamente, refiere The New York Times.
Por otro lado, los materiales confirman el espionaje realizado por el Gobierno estadounidense a sus aliados, como se ha develado en otras oportunidades por diversas fuentes, entre ellas WikiLeaks.
Recientemente, la víctima propiciatoria de la trama, Jack Teixeira, de 21 años, y miembro de la Guardia Nacional Aérea de Massachusetts, fue detenido y puesto bajo custodia por subir lotes de información secreta en un grupo de chat de juegos en línea, llamado Thug Shaker Central.
De inmediato, la detención suscitó dudas. ¿Cómo un joven soldado raso tenía acceso a tal cantidad de documentos de seguridad nacional?
Todo comenzó cuando, a finales de marzo, un usuario de Thug Shaker Central, conocido como o. g., empezó a subir al chat grupal cientos de páginas de informes de inteligencia. También hablaba de armas y equipamiento militar, así como del tema que identificaba al grupo: los videojuegos, reseñó The New York Times.
De acuerdo con el Director de la CIA, tanto el Pentágono como el Departamento de Justicia iniciaron una investigación para llegar al fondo del asunto. Las filtraciones de documentos clasificados como esta última, dijo Burns, constituye uno de los principales problemas que enfrenta la agencia de inteligencia estadounidense.
Basta recordar el escándalo de los documentos en manos del exmandatario Donald Trump y del actual presidente, Joe Biden.
Sea cual sea la verdad en el caso Teixeira, realidad, manipulación o desinformación, lo que está claro es el «cierto descontrol» en temas de seguridad que ha puesto en evidencia a ese país.















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