
El Gran Garrote, enarbolado a principios del siglo XX por el entonces presidente de EE. UU., Theodore Roosevelt, se erige de nuevo sobre el mundo, un mundo levantisco, convulso y peligroso. Las razones siguen siendo las mismas, las condiciones muy diferentes.
En septiembre de este año se cumplirán 121 años del famoso discurso pronunciado en el estado de Minnesota, en el cual el entonces mandatario hizo referencia a una política exterior que implicaba el uso de la fuerza como mecanismo de presión.
Roosevelt adoptó la consigna originada en África occidental. Para negociar «habla suavemente y lleva un gran garrote, así llegarás lejos».
Esta estrategia perseguía el objetivo de que Estados Unidos se convirtiera en una potencia hegemónica. Así, durante el siglo XX, las garras del águila del norte cayeron sobre Santo Domingo, Panamá, Nicaragua, México, Haití y Cuba.
Pero no fueron solo los países de América Latina y el Caribe las víctimas. El garrote yanqui adquirió dimensión universal. Tal práctica fue la consagración del «derecho» a intervenir en cualquier nación del orbe si EE. UU. estimaba que sus intereses estaban amenazados.
Durante la Guerra Fría (1945-1990), la Diplomacia de las Cañoneras fue utilizada en distintos momentos y escenarios, y formó parte de la llamada estrategia de «contención», para demostrar y proyectar el «poder» del imperio.
Finalizada la Guerra Fría, con pocos momentos de cierta lasitud en su aplicación, continuó siendo un elemento fundamental en la política exterior del pretendido gendarme del mundo.
Cabe preguntarse hasta dónde llegará hoy el presidente Joe Biden, en un mundo diferente al de Teddy Roosevelt, con nuevos actores dispuestos a cambiar la hegemonía unipolar imperialista, por la multipolaridad y la cooperación; actores, además, con el poder para lograrlo.
No lo podemos predecir, Washington blande el Gran Garrote y amenaza a México con una intervención para «erradicar» a los carteles de la droga, juega a la guerra en Taiwán, en la península coreana y Europa, fortalece a la otan e incorpora nuevos países a este Tratado, alterando el equilibrio de fuerzas en Eurasia.
Dirige y sostiene de manera cada vez más abierta y descarnada la guerra en Ucrania, pasea sus flotas militares por los mares de todo el mundo, exhibe sus misiles e intimida con lanzarlos, viola los tratados internacionales y los equilibrios geopolíticos existentes.
Se hace difícil vaticinar a dónde conducirá a la humanidad la política irresponsable del poder yanqui. Uno de los tantos memes aparecidos en estos días en las redes sociales presenta al Tío Sam, notoriamente borracho, haciendo malabares con botellas de Coctel Molotov encendidas, sentado sobre un polvorín y debajo del arsenal el mundo.















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Tonny dijo:
1
18 de abril de 2023
05:53:30
Ciudadano Respondió:
18 de abril de 2023
16:37:28
Andrés dijo:
2
18 de abril de 2023
14:33:24
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