Inundaciones y deslizamientos de tierra dejó el paso del ciclón Julia en varias naciones de Centroamérica, adonde llegó como huracán, y luego de azotar a Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, se degradó a una depresión tropical que se desplazaba por el sur de México.
Después de tocar tierra por la zona de Laguna de Perlas, en Nicaragua, con vientos de 140 kilómetros por hora, el evento meteorológico perdió fuerza e intensidad, y, aunque no causó allí pérdidas de vidas humanas, sí provocó daños materiales y unos 12 000 damnificados, detallaron medios locales.
El Heraldo de Honduras divulgó que en ese país sí dejó cuatro fallecidos, cientos de evacuados, inundaciones y deslizamientos que obligaron a suspender las clases a nivel nacional y cerrar el aeropuerto Ramón Villeda Morales, a pesar de que el ojo del huracán no transitó por territorio nacional.
El fenómeno natural avanzó el lunes, paralelamente, por la costa pacífica de El Salvador, alejándose de Honduras, pero dejando gran cantidad de precipitaciones y varios ríos desbordados. Las autoridades salvadoreñas reportaron siete fallecidos por deslaves de tierra, reportó Prensa Latina.
La propia agencia informó que el presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, decretó estado de calamidad pública por 30 días, a fin de resarcir los daños causados por Julia allí, mientras en Costa Rica las afectaciones resultaron mínimas. (Redacción Internacional)













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