ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

La revista científica European Archives of Psychiatry and Clinical Neuroscience reveló que estudios realizados antes de la pandemia demostraron que la ausencia del olfato podía ser un signo temprano de la inminente aparición de la enfermedad de Alzheimer. 

Existe un vínculo entre los problemas de memoria y la pérdida del olfato o el gusto luego de atravesar por el virus de COVID, así lo demostró un equipo científico. 

Según explicaron los especialistas, este trastorno sensorial puede aparecer años antes de los primeros síntomas cognitivos, lo que sugiere un vínculo entre las regiones cerebrales responsables de la memoria y de la interpretación de los estímulos olfativos.

De acuerdo con la información emitida por Prensa Latina, fueron los pacientes con los trastornos del olfato y del gusto más graves tras la COVID-19 quienes obtuvieron los peores resultados en estas pruebas cognitivas realizadas en Europa, especialmente cuando éstas implicaban la memoria.

Según este medio, los pacientes expresaron que luego de sufrir COVID-19, tuvieron alucinaciones olfativas, es decir, percibían olores que otros desconocían y otros alucinaciones gustativas, sentían sabores sin comer nada.

«El olfato es un vínculo importante con el mundo exterior y está estrechamente relacionado con las experiencias pasadas», así explicó el artículo publicado por European Archives of Psychiatry and Clinical Neuroscience.

La interacción del olfato con la memoria es mucho más sólida que con la vista y el oído. En términos de conexiones cerebrales, ello lo demuestra a partir de que el olor de un pastel puede evocar recuerdos, refieren los expertos. 

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.