El Presidente de España, Pedro Sánchez, divulgó un cambio en el protocolo para evaluar la enfermedad de la COVID-19 como si se refiriese a una enfermedad endémica y se le trataría como una «gripalización».
El Ministerio de Sanidad español planteó que se dejaría de hacer un seguimiento individual de los casos, y que la atención primaria atendería tan solo a las personas vulnerables o a aquellas con sintomatología grave, según resume la agencia Russia Today.
El nuevo sistema se implantaría una vez superada esta sexta ola de la pandemia en el país, con casi 300 000 nuevos contagios notificados durante el último fin de semana, una cifra sin precedentes en las olas anteriores.
La capacidad asistencial en la península ibérica comienza a encontrarse resentida, con las Unidades de Cuidados Intensivos de los hospitales de algunas regiones en una situación complicada, con más del 30 % de sus camas ocupadas por pacientes de COVID.
«Creo que tenemos las condiciones para que, con precaución y poco a poco, empecemos a evaluar la evolución de esta enfermedad con parámetros diferentes, similares a los usados en la gripe», pidió el Presidente español en una entrevista en la Cadena Ser, citada por RT.
La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria de España sostiene que, con la actual cepa dominante, ómicron, menos grave, y la tasa de vacunación del país, que ya alcanza al 90,4 % de la población mayor de 12 años con la pauta completa, es el momento de transitar hacia un modelo de vigilancia centinela, igual al utilizado con la gripe.
El Gobierno español pretende que el nuevo modelo sea aceptado por Europa, propuesta impulsada por el Ministerio de Sanidad Ibérico para vigilar la pandemia.
En ese caso se dejaría de realizar el recuento exhaustivo de casos individuales que se lleva a cabo en la actualidad, para utilizar muestras recogidas por una red de vigilancia en hospitales y otros centros para medir la expansión de la enfermedad.
Aún ellos no tienen definido un nuevo modelo definitivo, pero en el Ministerio de Sanidad está trabajando en diferentes opciones para contabilizar los casos.
Así, se intentaría acabar con la saturación de la atención primaria haciendo que atendiera a los cuadros graves mientras que los leves serían tratados en sus domicilios. La descongestión de estos centros es fundamental para acabar con el infradiagnóstico de otras patologías, como los procesos oncológicos, que se ha visto afectado durante toda la pandemia.













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