ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Manuel

En el siglo XIX cubano no existió figura más detestable que la del criollo que vestía uniforme de rayadillo. Sobre todo aquel que servía a los intereses coloniales de España se cernió la vergüenza y el oprobio.

La Cuba que se formaba en la manigua insurrecta nacía del arrojo y la entrega sin límites de sus mejores hijos e hijas, no había espacio moral en el letal enfrentamiento por la libertad, para quienes daban la espalda a los suyos y apoyaban la saña colonialista.

La historia es implacable en su juicio. A ella apeló con absoluta seguridad Fidel, cuando el juicio del Moncada, sabedor de que quienes llevaban en sus corazones el legado de José Martí, serían tasados con justicia por Clío.

A lo largo de nuestra existencia como nación, nadie que haya pedido la intervención extranjera en nuestros asuntos internos ha podido contar con otra cosa que con el desprecio de sus compatriotas, más aún, si esa intervención significa que soldados de otro país ultrajen el suelo sagrado de la Patria.

Un ejemplo claro, para ilustrar el alcance de tal agravio, es el de Don Tomás Estrada Palma, presidente electo en 1902. Al mandatario le convencieron de que era «necesaria» su reelección durante cuatro años más, lo que aceptó gustoso y anunció su candidatura.

De inmediato, el Partido Liberal se opuso a la reelección y se fusionó como una fuerza política nacional lidereada por el general José Miguel Gómez y el doctor Alfredo Zayas, que integraron la candidatura liberal como presidente y vicepresidente, respectivamente.

Estrada Palma ganó las elecciones, pero el  16 de agosto de 1906, numerosos líderes liberales empuñaron las armas en lo que es conocido como la Guerrita de agosto. Entonces, el presidente reelecto solicitó la intervención militar estadounidense, rechazando todo intento de acuerdo con la oposición.

Don Tomás se mantuvo inflexible, y el 28 de septiembre de 1906, el primer presidente de la República renunció, dejando a la Isla sin gobierno.  Al día siguiente, 2 000 infantes de marina desembarcaron en Cuba iniciando la segunda intervención estadounidense.

La acción deleznable provocó una ola de indignación y desencanto a todos los niveles de la sociedad cubana. Desde entonces, el nombre de Estrada Palma está unido para siempre a ese acto vergonzoso. La historia le condenó, colocándole en el sitial de los traidores.

Similar juicio merecieron los mercenarios de Girón, cuyos nombres, no importa qué disfraz intenten utilizar para esconder el bochorno, están indisolublemente unidos al ultraje y la vergüenza de haber servido a un gobierno extranjero contra la tierra que les vio nacer.

Los que recientemente, haciendo uso de una verborrea indignante, solicitan la intervención del Ejército estadounidense en Cuba, no pueden esperar un trato benévolo de la historia, ni siquiera tendrán la posibilidad del olvido.

Sus palabras están grabadas con dolor y desprecio en los corazones de los hijos de esta tierra, jamás serán olvidadas. Las futuras generaciones recordarán cómo un día, un grupo de malos cubanos, pudiendo elegir entre la solidaridad, el honor y el decoro, se puso del lado del odio y proclamó con absoluto desdén el exterminio de su pueblo. La historia jamás los absolverá. Cuba, mucho menos.

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Guido dijo:

1

12 de agosto de 2021

04:37:16


Tu comentario como anegdotico bien pero considero muy benévola lo de la historia y el olvido. Esos que atacaron a nuestro país en Abril del 61 no son cubanos ni lo fueron nunca y los s que ahora desbarran por la invasión foránea mucho menos son estas de albañal y como tales hay que tratarlas. Que vengan en son de paz o de guerra Cuba tiene que recibirlos como merecen con las armas de la dignidad y con las armas de nuestros fusiles hayiy pocos de los llamados cubanos que están en Miami y Madrid por mencionar dos cubiles donde arropan a estas alimañas que se atrevan a hacer lo que se hizo en 1953 y ,,,1956 ni hay ideología ni hay moral y mucho menos c...... Atacar a nuestro país con bulos y blasfemias con fakes news o con las armas solo encontrará a nuestro suelo anegado en sangre sino perece en la lucha. Vencimos a un imperio desagradecido u venceremos al Imperio moderno por dos razones tenemos la verdad y tenemos las armas. Patria o Muerte

Chago Respondió:


13 de agosto de 2021

04:52:43

Cubanos si son, de mierda pero nacieron en Cuba, nadie puede decir que no lo son. Un amigo Argentino me decía en Mexico: eres Cubano de Cuba o de Miami? Y le respondí, todos somos Cubanos igual; yo vengo de la isla. El sin pudor ninguno me respondió : si vienes de Cuba eres Bienvenido, si vienes de Miami no puedes entrar a mi casa.

Rodolfo Rodriguez dijo:

2

13 de agosto de 2021

08:30:49


Cualquier persona del mundo que pida una intervencion militar extranjera contra su pais de origen, no es ciudadano de ese Pais y no tiene ningun valor moral, etico ni humano. El supuesto cubano que lo haga es un ser despreciable

Telesforo (Deutschland) dijo:

3

13 de agosto de 2021

09:26:20


Parece que después de nacer y vivir en Cuba a la exprimerísima actriz (porque como otros actores y actrices se están comiendo un cable en Miami) y hoy en la competencia por ser una primerísima asalariada ,del Imperio la señora Susana Pèrez y su hijo exactor y hoy también siguiendo los pasos de su mamá San Martín,así como a las "garrapatas" (parafraseando a El guerrero) de Ota-hola, "gente sin Zona",Yotuel, a todos y todsa se les olvidó lo que aprendieron : ¡Quien intente apoderarse de Cuba, recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre , si no perece en la lucha"!

luis F. Hormigó Calvo dijo:

4

13 de agosto de 2021

14:43:34


El articulo esta muy bueno, sobretodo, recordatorio de algunas cosas que hoy muchos intentan trastocar. Pero en otro comentario que acabo de leer, fuiste muy benévolo, con aquellos, que nacieron en este país y hoy residen en otras partes de mundo, pretendiendo olvidar las verdaderas razones por las que emigraron, e intentan denigrar, de su patria, como si fuera un estigma el haber nacido en la revolución de Fidel, a la cual, estoy plenamente convencido, que la mayoría de ellos les debe haber sido tratados con dignidad humana y que hoy, la venden o la alquilan como burdos mercenarios, quizás olvidando, intencionamente que aquí vivimos millones de cubanos que apostamos y seguiremos apostando, por esta revolución al precio que sea necesario, por eso no estoy de acuerdo en llamar a esos (cubanos), las cosas se llaman por su nombre, los llamaría piltrafa humana y con todo y eso seria indulgente. Atentamente y hasta la próxima.