ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Los grupos de «odio organizado» en Estados Unidos se visten con uniformes de combate y portan armas de uso militar. Foto: Getty Images

Los grupos extremistas nacionales representan una amenaza grave para las fuerzas armadas estadounidenses, al intentar reclutar a miembros y, en algunos casos, unirse al ejército para adquirir experiencia de combate, indica un reporte del Pentágono divulgado a través de CNN.

El informe, encargado por el Congreso y con fecha de octubre de 2020, concluyó que las opiniones extremistas no estaban generalizadas, e identificaba un número bajo de casos en términos absolutos. Sin embargo, subraya la urgencia del problema, pues «las personas con afiliaciones extremistas y experiencia militar son una preocupación para la seguridad nacional de Estados Unidos, debido a su probada capacidad para ejecutar eventos de alto impacto».

El nuevo secretario de Defensa del presidente Joe Biden, Lloyd Austin, tiene el enfrentamiento al extremismo como una prioridad máxima, luego de la violenta insurrección en el Capitolio, en enero. De ahí que, desde inicios de febrero, ordenara un descanso en todas las fuerzas armadas, en un plazo de 60 días, para que los comandantes puedan tener las «discusiones necesarias» con los miembros del servicio sobre el tema del extremismo.

Y la cuestión es bastante urgente, si se tiene en cuenta que al menos 27 miembros actuales o anteriores de las fuerzas armadas estadounidenses enfrentan cargos federales, en relación con el motín del 6 de enero.

Otro de los problemas que arrojó el informe es el incompleto proceso de selección de los miembros de las fuerzas armadas. Por ese motivo sugiere al Pentágono utilizar otros recursos gubernamentales, como las unidades del FBI, para identificar señales -tatuajes o ropas- de que los reclutas pueden tener vínculos con grupos extremistas durante el proceso de selección y reclutamiento.

El texto señala, además, que los militares actuales o anteriores son el objetivo principal de los extremistas, porque los miembros, con el servicio militar, dan legitimidad a los grupos y aportan experiencia de combate y táctica para llevar a cabo sus ataques.

También se detectó que no existe una regla o regulación militar oficial que exija a los miembros del servicio identificados como extremistas nacionales o supremacistas blancos que abandonen las fuerzas armadas, excepto en la Marina. Los autores del informe creen que se debe agregar una para todas las ramas del servicio militar.

Como uno de los ejemplos más sombríos, el texto recoge la historia de un exmiembro de la Guardia Nacional de Florida que fue cofundador de un grupo neonazi llamado Atomwaffen Division (arma atómica), que ha estado vinculado a crímenes violentos como asesinatos y supuestos complots para atacar a civiles.

Este informe, como un primer acercamiento a dicha situación y sus consecuencias, resulta válido, pero no aborda el problema entre los miembros actuales, que representan un riesgo potencial e inmediato.  

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Luis dijo:

1

7 de marzo de 2021

23:22:38


Desde hace mucho se conoce que las fuerzas armadas del imperialismo--componente importantísimo del militarismo global de EEUU--son nido y foco de muchos elementos supremacistas y neo-fascistas. No es por casualidad que la hegemonía imperial-global estadounidense va de la mano (y se nutre) de esos elementos sociopáticos y sadistas. Al salir de las fuerzas armadas muchos aplican el conocimiento adquirido en el servicio militar sobre armamentos y explosivos, en las actividades de las "milicias" supremacistas, que ya ejercen bastante peso en muchas partes de Estados Unidos. Armados hasta los dientes, la industria de armamentos personales y de explosivos en Estados Unidos les vende cada vez más, en lo que ha llegado a ser un negocio casi trillonario para dichas empresas. Son esos elementos los que podrían en el futuro no muy lejano declararse independientes del poder federal, para constituir estados "apartheid" dentro de Estados Unidos--a modo de confederación, con su propia fuerza armada, y en desafío a leyes progresistas que han permitido el voto de tantos afro-norteamericanos, latinos, y mujeres. El futuro de EEUU pudiera ser uno de fragmentación territorial, y en ello ejercerían mucha influencia las "milicias" supremacistas y neofascistas.