Comenzó el año 2021 y con él se dio el pitazo de arrancada a la campaña electoral que debe elegir a un nuevo presidente en Ecuador, el próximo 7 de febrero.
Más que todo, estos comicios, que también elegirán a 137 legisladores y a los cinco parlamentarios andinos, pueden constituir un verdadero escrutinio a un sistema neoliberal que retornó al país con la presidencia de Lenín Moreno.
Coincidiendo con el comienzo de la campaña, el pasado 31 de diciembre, último día del año, Ecuador informaba que los casos de coronavirus ascendían a 212 512 y el número de fallecidos a 14 034.
Y es importante este dato, porque si algo evidenció la falta de soluciones de un gobierno, que optó por aplicar el neoliberalismo, ha sido la incapacidad de respuesta y de una política coherente para enfrentar la enfermedad.
Las imágenes que se dieron a conocer al mundo en meses recientes, cuando en la ciudad de Guayaquil un sistema de Salud colapsado exponía los cadáveres de personas amontonadas en pasillos y hasta en la vía pública (tampoco las morgues y los servicios funerarios alcanzaban para asumir todos los casos de muertos por la COVID-19), evidenciaron la catástrofe de ese país.
Por otro lado, el gobierno optó por solicitar millonarios préstamos al FMI, con lo cual endeudaron a una nación que durante los últimos Gobiernos de la Revolución Ciudadana, encabezados por Rafael Correa, entre 2007 y 2017, sacaron a Ecuador de la dependencia del dinero externo.
Golpeado por el mal sistémico del neoliberalismo, y de acuerdo con datos del Instituto de Estadísticas y Censos (INEC), el desempleo pasó de un 3,8 % en diciembre de 2019, a un 13,3 % entre mayo y junio de 2020, es decir, un incremento de 9,5 puntos porcentuales; mientras que la tasa de empleo inadecuado se disparó hasta el 67,4 %.
Para las elecciones presidenciales de febrero próximo, las encuestas dan como favorito, en primer lugar, a Andrés Arauz, de la agrupación progresista Unión por la Esperanza, seguido por el derechista Guillermo Lasso y Yaku Pérez, representante del movimiento indígena.
Hay coincidencia en varias encuestadoras que auguran una segunda vuelta electoral entre Arauz y Lasso, el 11 de abril, para decidir quién será el próximo mandatario ecuatoriano.















COMENTAR
Responder comentario