Razones hay más que suficientes para que la comunidad internacional esté en máxima alerta en estas semanas que le quedan al presidente Donald Trump, al frente del Gobierno de Estados Unidos.
Algunos hechos se explican por sí solos: hace pocos días, Trump convocó a sus más cercanos colaboradores en la Casa Blanca y les trató de convencer de su plan para emprender una agresión militar contra la República Islámica de Irán.
El proyecto no recibió el apoyo esperado por el Presidente, pero las posibilidades de que quiera despedir su mandato con una acción de gran envergadura, que ponga al borde del holocausto a la humanidad, han contaminado un ambiente, ya enrarecido.
Otro hecho, la reciente visita del secretario de Estado, Mike Pompeo, a Israel, y su exhibición por zonas ocupadas del Golán sirio y otras cercenadas a Palestina, parece responder no a una despedida de la era Trump, sino más bien a un desafío a la paz y un supuesto reto a quien el magnate republicano denomina su «adversario», léase Irán.
Lo más reciente es el asesinato, por una acción terrorista, del prominente científico nuclear iraní Mohsen Fakhrizadeh.
Para muchos especialistas, Trump está fomentando un ambiente adverso contra Irán, como el anzuelo para que una nueva administración demócrata en Estados Unidos no pueda revertir la salida de ese país del Acuerdo Nuclear, y mantenga la política de sanciones a la nación persa.
No se puede obviar que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha reiterado su compromiso de emprender, junto a Estados Unidos, una acción militar de gran calibre contra Teherán. Concatenado con todo esto, la víspera, el Pentágono desplegó el portaviones Nimitz y otros buques de guerra en las aguas del Golfo, según cnn.
Las autoridades iraníes, que han denunciado que tanto Israel como ee. uu. están involucrados en el asesinato del científico nuclear, han advertido que «este crimen no quedará sin respuesta, la cual tendrá lugar en el momento adecuado».
Un artículo de Al Mayadeen refiere que «el asesinato de Fakhrizadeh es una señal de la desesperación del sionismo, a pocas semanas del término del mandato presidencial del máximo protector que ha tenido, con relación a sus múltiples crímenes y la impunidad con que opera, a sabiendas de que Washington lo protegerá».
Y enfatiza: «recordemos que el régimen criminal sionista ha señalado, como objetivos de sus acciones, a la comunidad científica de Irán, sobre todo si ellas son parte del programa nuclear de la nación persa. Fakhrizadeh era uno de esos nombres claves en el programa nuclear de Irán…».
El propio medio de prensa árabe recuerda que el Primer Ministro israelí, tras el asesinato del científico, ha publicado un video donde dice: «Quiero compartir con ustedes la lista de cosas que he hecho esta semana, pero es una lista pequeña y no quiero contarles todo. Solo quiero decirles que algo ha sucedido en Asia Occidental (Irán) y tendremos un periodo tenso por delante».
En este escenario de terrorismo de Estado contra la República Islámica de Irán, recordemos que el pasado 3 de enero de 2020, un cohete lanzado desde un dron militar de Estados Unidos, por orden expresa del presidente Trump, causó la muerte al general iraní Qasem Soleimani, en pleno aeropuerto de Bagdad, en Irak.
Son razones suficientes para estar alertas.















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Conchita dijo:
1
30 de noviembre de 2020
07:22:26
MIGUEL Respondió:
30 de noviembre de 2020
17:16:05
Javier Solorzano dijo:
2
30 de noviembre de 2020
17:08:29
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