La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló la semana pasada que el remdesivir, así como algunos otros fármacos de los que se pensaba que podían ser eficaces en el tratamiento de la COVID-19, no mostraron ningún resultado positivo contra esa enfermedad en el marco de un ensayo clínico. El remdesivir, uno de los medicamentos más esperanzadores, había sido aprobado para su uso en varios países.
Tras la publicación de los primeros resultados del estudio, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, indicó que el proyecto todavía no ha llegado a su fin y que se siguen estudiando los efectos de otros medicamentos, incluyendo anticuerpos monoclonales y nuevos antivirales, y que se está reclutando a unos 2.000 pacientes cada mes.
El uso de anticuerpos monoclonales fue estudiado también por Eli Lilly and Company, pero la semana pasada la farmacéutica anunció que su ensayo clínico se detuvo por motivos de seguridad. Una portavoz de la firma señaló que esta acepta la recomendación de la Junta de Monitoreo de Seguridad de Datos (DSMB, por sus siglas en inglés), un grupo independiente de expertos médicos que monitorea los ensayos clínicos y que había recomendado una pausa en las pruebas denominadas ACTIV-3.
De momento, el medicamento más prometedor en la lucha contra el coronavirus es la dexametasona. Los autores del proyecto 'Recovery' (Recuperación), que se lleva a cabo en el Reino Unido, indicaron en junio que el fármaco reduce la tasa de mortalidad de los pacientes con ventilación artificial en aproximadamente un tercio, en comparación con el grupo que recibió atención estándar. Los especialistas precisaron que el riesgo de muerte para los pacientes graves con ventilación artificial se redujo del 40 % al 28 %.
Martin Landray, profesor de Medicina y Epidemiología en el Departamento de Salud de la Población en la Universidad de Oxford y uno de los principales autores del estudio, explicó que estos hallazgos sugieren que por cada ocho pacientes tratados con ventiladores, se podría salvar a uno si todos reciben dexametasona. Al mismo tiempo, según la investigación, el fármaco no tuvo ningún efecto en los pacientes que no requirieron asistencia respiratoria, fuese mediante un ventilador o máscara con oxígeno.
El director general de la OMS también evaluó de manera positiva el efecto de la dexametasona y la semana pasada afirmó que, hoy por hoy, es el único fármaco que ha demostrado ser eficaz contra la forma más grave de la COVID-19.
(Fuente: RT)













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