Cuando se escriba, o se reúna todo lo publicado en relación con la política de los gobiernos de Estados Unidos contra la República Islámica de Irán, tendrán que elaborarse cientos de tomos.
Todos los días, principalmente después de que Donald Trump y su equipo irrumpieran en la Casa Blanca, desde el Departamento de Estado y el Pentágono, incluyendo por supuesto a la CIA, se hacen nuevas injerencias y amenazas. Y no pocas veces el mundo ha estado al borde de una irreversible confrontación.
Muchos son los ultimátum de Washington o las provocaciones en el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz. Se ha utilizado, incluso, el terrorismo de Estado, ordenado por Trump, cuando un misil acabó con la vida del general iraní Qasem Soleimani, en el aeropuerto de Bagdad.
Aparejado a la «ley de la selva», en la que se han especializado Trump y Pompeo –fundamentalmente–, el imperio hace el papel de policía mundial, persigue embarcaciones iraníes, exige que terceros países –de Europa principalmente– sancionen a la nación persa y… por si fuera poco, el mandatario estadounidense rompió con el Tratado Nuclear firmado entre las seis potencias mundiales y el Gobierno persa en 2015, luego de varios años de negociaciones.
Conscientes de que dicho Acuerdo es una de las más importantes acciones en bien de la paz y la convivencia de los pueblos, Francia, Alemania, Reino Unido, Rusia y China continuaron, junto a Teherán, respetando dicho documento e insistiendo en que Trump reconsidere su irresponsable decisión.
Pero su terquedad no acepta consejos y, lejos de ello, se cree con prerrogativas para utilizar el contenido del documento a su favor y en el momento que así lo decida.
Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU, que aplaudió la rúbrica del documento hace cinco años y criticó la salida de Estados Unidos en 2018, acaba de rechazar un proyecto de resolución propuesto por Trump que perseguía ampliar las sanciones a Irán y mantener el embargo de armas contra la nación persa.
Tras esta derrota en la ONU, el presidente yanqui amenazó este sábado con activar todos los mecanismos de sanciones contra Irán, es decir, usar el conocido «snapback» o reactivación inmediata, que para nada le incumbe a Trump tras su ruptura con el Acuerdo.
Al anuncio de Trump, la Unión Europea (UE) respondió de inmediato, señalando que «Estados Unidos no tiene poder para usar dicho mecanismo contra Irán, ya que se retiró del Acuerdo Nuclear».
«Es por eso que EE.UU. no puede ser considerado un miembro del citado Acuerdo y, por lo tanto, ya no tiene el poder de reactivar sanciones antiraníes, levantadas en virtud del pacto nuclear», declaró este domingo el portavoz de Exteriores de la ue, Peter Stano.
Es este otro momento más en el que se impone la razón iraní sobre la frustración de Donald Trump, quien no se acaba de dar cuenta de que con prepotencia y arrogancia no se puede conducir la política en su país y el mundo.















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Dieudome dijo:
1
17 de agosto de 2020
09:04:23
lionis dijo:
2
17 de agosto de 2020
09:09:02
jose marrero dijo:
3
17 de agosto de 2020
10:28:02
Miguel dijo:
4
17 de agosto de 2020
13:26:38
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