Mike Dollan Jr. tiene 14 años y destaca por su vivacidad e inteligencia entre los muchachos de su barrio, en Los Ángeles, California, donde le conocen como Md o Mike the Herb.
Dollan es el encargado de cuidar las plantas y hacerlas crecer. Es un trabajo muy serio, dice, muy responsable. Nosotros no cultivamos droga, sino medicina.
En la casa de cultivo, el personal responsable del cuidado de las plantas permanece las 24 horas de guardia, pues no le puede faltar al sembrado luz artificial, abono y agua.
El cultivo es permanente y cada cosecha se evalúa en miles de dólares.
En los últimos años, además de los sembrados en parques federales lejanos, también se incrementó la producción de mariguana en casas ubicadas en las ciudades.
Las plantas han sido objeto de cruces y mutaciones genéticas que han dado lugar a la cannabis transgénica y la sintética, que tiene un 20 % de concentración de tetrahidrocannabinol (THC), que causa el doble de daño al sistema nervioso central, en comparación con la planta natural.
Cuenta MD que desde que se inició la cuarentena se desató el consumo, llevando los precios a cifras inauditas,por lo que en estos momentos las ganancias son muy altas.
La mariguana llegó a los cien dólares por cada diez gramos, mientras que un gramo de cocaína cuesta 153 dólares, la heroína 1 168 dólares el gramo y el fentanilo 1 600.
Mike abandonó los estudios y, al igual que muchos niños y adolescentes de su barrio, encontró en las drogas, junto a su familia, una salida a la dura situación económica y una solución a la falta de empleo provocada por la covid-19 y la mala gestión de la administración de Trump.
Sus padres, como los de muchos en EE.UU., estuvieron entre los que perdieron sus viviendas cuando a la crisis inmobiliaria en 2006; desde entonces han pasado por la experiencia de las carpas, las casas móviles y los alquileres baratos.
Ahora, en plena pandemia, sin otra alternativa, se convirtieron en cultivadores de mariguana.
Muchos estados han legalizado el cannabis para uso recreativo o terapéutico, pero la legislación federal lo mantiene en la lista 1 de drogas, al mismo nivel de peligrosidad de la heroína.
Si bien sus leyes estatales permiten la siembra y el consumo de cannabis, las legislaciones federales siguen considerando esto como una actividad prohibida.















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Leandrinho dijo:
1
11 de agosto de 2020
01:09:26
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