Talento. Palabra que muchos estropean pretendiendo ajustarla a una mente obtusa. Es un don que marca diferencia y, mientras más alto asciendan las personas por su intelecto, mayor ha de ser el gasto en humildad.
No parece muy iluminado quien apela a repetir un mismo cuento para denigrar la condición humana de otros. Así, aprovechando la euforia tras ser exonerado del reciente juicio político, Donald Trump se fue hasta New Hampshire y, en su primer acto electoral, atacó una vez más a los inmigrantes centroamericanos.
No es la primera vez que se apoya en la letra de la canción The Snake (La serpiente) para atacar a los inmigrantes, comparándolos con serpientes venenosas que muerden desagradecidas las manos de quienes tratan de ayudarlos.
Popularizada por el cantante de soul Al Wilson (junio 1939-abril 2008), la letra original trata de una mujer de tierno corazón que halla a una serpiente casi congelada junto a un lago. La lleva a casa, le da abrigo y, sin embargo, el venenoso reptil la muerde. Trump ha parafraseado la fábula en otros mítines y durante su campaña para llegar a la presidencia de Estados Unidos.
En New Hampshire, según la web informativa Business Insider, el magnate destapó –además de su odio hacia los inmigrantes e indocumentados– una abundante dosis de ese ego que le hace obviar a todos a su alrededor. Agregó, tras recordar la canción: «Puede que les guste, o digan, ¿no es terrible? Pero si dicen que es terrible, ¿a quién le importa?».
Los ataques a emigrantes e indocumentados se presentan cada semana en suelo estadounidense, como redadas y agresiones que traen por consecuencia la separación de familias, generan temores entre comunidades y causan traumas en niños separados de sus padres.
Abundan los ejemplos de maltratos. Refiere La Jornada que cerca de 700 trabajadores inmigrantes latinos fueron arrestados en redadas efectuadas en siete plantas procesadoras de pollo en Misisipi, lo que ocasionó que muchos niños quedaran a la espera de sus padres a la salida de las escuelas. Trump afirmó entonces: «Fue un buen disuasorio», mientras agentes y fiscales culparon de «criminales» a los padres por causarles sufrimientos a sus pequeños.
En este entramado represivo del mandatario de Estados Unidos también vale ejercer presiones sobre gobiernos soberanos e independientes como el de México. Recordemos la intentona de imponerles aranceles a los productos mexicanos si el presidente Andrés Manuel López Obrador no ponía freno a la migración centroamericana, en 2019.
Haciendo uso de la retórica acerca de una supuesta «invasión» que pone en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos, en la ruta para cerrarle el cerco a quienes precisamente han contribuido con su trabajo y mano de obra barata, al crecimiento de esa nación norteña, ahora se les impone una evaluación económica para descalificar a todo emigrante que solicite su residencia permanente en EE.UU.
Recuerden aquellas notas publicadas por The New York Times sobre algunas sugerencias de Trump de emplear cercas con púas, crear fosos con cocodrilos, o disparar a los pies para impedir el paso de la emigración, algo que negó haber pensado.
Dos encuestas nacionales en Estados Unidos dieron cuenta de que una mayoría significativa rechaza las medidas del inquilino de la Casa Blanca. Una de ellas, realizada por la conocida Gallup, señala que el 75 % de los encuestados está a favor de permitir el ingreso al país de los centroamericanos, aun cuando el oprobioso muro impuesto por el mandatario recuerda lo contrario.
Quizá mañana, en otro acto electoral, Trump repita, una vez más, su versión de la letra popularizada por Al Wilson… en un derroche de ¿originalidad y talento?













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miguel dijo:
1
14 de febrero de 2020
12:39:34
Julio Elías dijo:
2
14 de febrero de 2020
15:11:47
nelson fuentes dijo:
3
15 de febrero de 2020
03:00:01
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