Aunque nos preocupe la incertidumbre acerca de una posible contienda bélica entre Irán y Estados Unidos, conflicto que a su vez amenazaría la preservación de la paz a nivel mundial con consecuencias devastadoras para la especie humana, estamos obligados a hacer una reflexión desde los principios éticos.
En los tiempos que corren, la humanidad es testigo del desastre ecológico de proporciones verdaderamente catastróficas que han dejado los incendios en la naturaleza australiana.
Si le cuesta trabajo leerlo, más doloroso resulta escribirlo: mil millones de animales muertos, víctimas de la voracidad de un fuego incontrolable. Semejante cifra encierra una experiencia absolutamente apocalíptica de la existencia.
Ningún otro lamentable suceso por grave que fuera, como los derrames de los pozos de petróleo en el Golfo de México o los provocados por los grandes buques petroleros que han sido accidentados, se les puede colocar al lado por su condición de holocausto.
Y si nos duele tanto es porque por encima de la codicia de quienes todavía consideran a la naturaleza como una propiedad a su disposición para ser explotada indiscriminadamente, la humanidad ha rectificado ese viejo concepto de sentirnos impulsados por poner en práctica el llamado a conquistar la naturaleza.
En realidad, luchamos porque se asuma con plena responsabilidad moral la necesidad de preservar y proteger la biosfera no solo para el conjunto de los seres humanos, sino también para el conjunto de la naturaleza extrahumana.
Infinidad de prestigiosos investigadores han demostrado fehacientemente la interdependencia entre los humanos y la naturaleza, al punto de asegurar que la supervivencia de una significa la supervivencia del otro.
Ese no es más que un modo conciso de advertir que si la naturaleza se sigue muriendo exponencialmente, pues como lógica consecuencia también nosotros llegaremos a desaparecer.
Para quienes desde una visión humanista se empeñan en promover valores e intereses compartidos de cómo relacionarnos estrechamente con otras formas de vida en la Tierra, los hechos acaecidos a que hacemos referencia, conmueven hondamente.
Ante tamaño grado de afectación a la vida animal en tan breve lapso de tiempo, quizá ahora podamos experimentar, en toda su crudeza, la agonía en aquel infierno que determinó la extinción de los dinosaurios.
Entonces, desde la mayor humildad y honestidad posible, inclinemos el ceño como inequívoco signo de respeto en memoria de tantos y tantos animales desaparecidos trágicamente en Australia, pero con la profunda convicción de que un mundo mejor para todos, tiene que ser posible.


Alertas de Fidel sobre el cambio climático:
24/12/1977
«Los problemas que tendrá el mundo del futuro: alimentación, crecimiento descontrolado de la población, contaminación, problemas energéticos, escasez de recursos naturales, los problemas del desarrollo. Creemos que sin un verdadero clima de paz en el mundo, esos problemas ni siquiera empezarían a resolverse». Conclusiones en el Segundo Periodo Ordinario de Sesiones de la ANPP.
12/6/1992
Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre». Discurso en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo.
22/10/1995
«Disminuyen los bosques, se envenena el aire y contaminan los ríos. Perecen incontables especies de plantas y animales. Se empobrecen los suelos. Se extienden antiguas y nuevas epidemias, mientras crece la población, multiplicando las legiones de los desposeídos». Discurso pronunciado en el aniversario 50 de la ONU.
1/8/1998
«Nuestros pueblos están expuestos como ninguno a los efectos más inmediatos y devastadores de los cambios climáticos provocados por la conducta irresponsable del hombre. Ya no se trata tan solo de la radical transformación de su ambiente y de sus condiciones físicas de vida: lo que está en juego es la supervivencia de sistemas culturales únicos y de riqueza singular, la existencia misma de naciones cuyos frágiles territorios corren el peligro de ser borrados del mapa mundial por la marea creciente del calentamiento global». Discurso pronunciado en la Marcha por la Libertad en Barbados.
9/9/1999
«Los pueblos tienen que luchar para proteger no ya su economía, sus derechos; tienen que luchar para defender su propia supervivencia». Discurso en el acto por el aniversario 50 de la Fundación de la República Popular China.
6/11/2009
«El mundo enfrenta hoy graves y urgentes problemas. El cambio climático amenaza a toda la humanidad. (...) Los países del Tercer Mundo reclaman con razón a los más desarrollados y ricos cientos de miles de millones de dólares anuales para costear los gastos de la batalla climática». Reflexión: La anexión de Colombia a Estados Unidos.
21/9/2009
«El ritmo acelerado de las investigaciones científicas en todos los campos de la producción material y los servicios, bajo el orden económico impuesto al mundo después de la Segunda Guerra Mundial, ha conducido a la humanidad a una situación insostenible. Nuestro deber es exigir la verdad. La población de todos los países tiene derecho a conocer los factores que originan el cambio climático y cuáles son las posibilidades actuales de la ciencia para revertir la tendencia, si aún se dispone realmente de ellas». Reflexión: Una especie en peligro de extinción.













COMENTAR
Naturaleza dijo:
1
15 de enero de 2020
12:39:22
Oliver dijo:
2
15 de enero de 2020
18:10:56
Responder comentario