El día apenas comienza, pero para los nicaragüenses –y no solo los que habitan Managua– se inicia más temprano de lo habitual. Los vendedores repletan las aceras de las avenidas principales, hay cantores populares y malabaristas que muestran su saber en las esquinas; en gorras, pulovers y todo tipo de atuendos se entremezcla el blanco y azul de la bandera nacional, con el rojo y negro rebelde del Sandinismo. Personas de todas las generaciones esperan ansiosamente los primeros rayos del sol en un país que mucho ha sufrido y hoy rejuvenece, como nunca antes.
Así transcurre cada 19 de julio, horas interminables en las que el pueblo de esa nación celebra, rinde tributo a sus héroes, afianza ideas para el futuro y llega después por miles –todos hermanados– a la Plaza gloriosa que acoge el acto final de la tarde, ese en el que también participan amigos de muchas partes del mundo, junto al Comandante Daniel Ortega.
Son tiempos para defender la libertad, la justicia y la soberanía que tanto ha costado y que, aún hoy, pretenden arrebatarle. Urge la necesidad de amar, de dar, de darse; por eso el pueblo –en la plaza custodiada por hombres infinitos como Sandino, Bolívar y Chávez– canta, lanza vítores, baila y termina siendo bendecido por la lluvia con la que siempre cierra este día, cada año, cual leyenda que acompaña y agradece el imaginario popular.
«Vencimos y vencemos todos los días, somos libres y no volveremos a ser esclavos», aseguró hace unas horas la vicepresidenta Rosario Murillo, invitando a un nuevo canto a la vida en este aniversario 40 para –al decir del Comandante Tomás Borge–, «empuñar los poemas como si fueran fusiles y los fusiles como si fueran poemas».
En Nicaragua se eleva hoy cada mujer, cada hombre, niño o anciano que construye y dignifica lo logrado. Son grandes los desafíos, pero se ha sobrevivido a destierros, heridas, prisiones, traiciones; por eso los hijos de esta tierra no serán nunca desleales al grito de combate.
FUTURO
«A Daniel: El futuro hermano viene/ será recto/ verdadero/ sin intrusos./ Desinhibidos/ sus puños/ saludarán ilustres/ las tentaciones/ de las seis de la mañana. / Nuestra arcilla estará/ deshabitada de traidores/ Masticaremos metáforas y/ panes benditos/ Los niños no serán especiales/ solo únicos/ Habrá granos de maíz/ sobre la tierra/ inmortales elocuentes/ sueños habrá/ como rieles/ anchos veloces alegres/ El futuro viene hermano/ se acerca despacio, pero viene».
Comandante Tomás Borge













COMENTAR
viba nicaragua libre y definitiva dijo:
1
19 de julio de 2019
17:29:54
Responder comentario