En medio de críticas y movilizaciones, el presidente argentino, Mauricio Macri, recibió recientemente a la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, quien participó en la conferencia de ministros de Finanzas del G20, en Buenos Aires.
Cientos de ciudadanos salieron a las calles de la capital argentina para expresar su rechazo a un polémico acuerdo entre el Gobierno del presidente Mauricio Macri y el FMI.
«No al FMI» y «la dignidad no se negocia» fueron las principales consignas de los manifestantes que recorrieron las calles de la ciudad y, posteriormente, se congregaron en las inmediaciones del Banco Central de la República Argentina.
La organización financiera internacional y el Gobierno de Macri acordaron, el pasado mes de junio, un crédito de 50 000 millones de dólares, para frenar una crisis cambiaria que devaluó la moneda nacional en un 30 % y redujo en 10 000 millones de dólares las reservas del Banco Central.
Lagarde señaló, en ese momento, que el préstamo está también destinado a reducir el déficit presupuestario del país y reducir la creciente inflación. El crédito debería ser pagado en un plazo de tres años, aunque los opositores al plan aseguran que causará mayores recortes sociales.
«El Estado deja de gastar en servicios públicos, esos servicios públicos se encarecen, la gente no puede consumir, los negocios se cierran, hay más desocupación y vienen los estallidos sociales», dijo Juan Grabois, cofundador de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular.
Algunos de los críticos del acuerdo señalan que este pone al país en un estado de vulnerabilidad social. «Va a ser peor que la crisis del 2001, porque en dos años y medio está tomando una velocidad increíble, para llegar al 2001 nos perjudicaron los grandes grupos económicos durante 30 años», afirmó Esteban Castro, secretario general de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular.
Sin embargo, el Gobierno argentino rechaza estos señalamientos. Macri aseguró que el FMI «no es malo», sino que «quiere ayudar a Argentina a hacer algo bueno con su economía».
«¿Cómo va a ser malo para nosotros lograr tener un equilibrio que nos permita no estar dependiendo de los buenos vientos del mundo?», indicó el mandatario.
Como parte del acuerdo crediticio, Argentina se comprometió a reducir la inflación a un 17 % para el año 2019, un 13 % para el 2020, un 9 % para el 2021 y un 5 % para el 2022.













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omar dijo:
1
26 de julio de 2018
10:30:13
Héctor dijo:
2
26 de julio de 2018
11:20:28
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