Las brigadas británicas de bomberos demoraron más de dos horas en llegar al estadio de Mánchester, donde un atentado terrorista causó 22 muertos y cientos de heridos, el 22 mayo de 2016, indica un estudio divulgado hoy.
La investigación, dirigida por el secretario permanente para el departamento de Comunidades y Gobierno Local, Robert Kerslake, concluyó que la falta de coordinación entre la policía y los equipos de rescate afectó la atención a las víctimas y la rapidez de la respuesta, tras el ataque.
Ese día, el británico de origen libio Salman Abedi protagonizó un atentado suicida durante un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande, el cual conmocionó a ciudadanos de todo el mundo.
Según las indagaciones realizadas, además de llegar tarde, los bomberos se ubicaron a 500 metros del lugar de los hechos, pues no fueron alertados sobre la activación de un plan que permite acercarse para socorrer a los afectados, pese a la posibilidad de otras agresiones.
Los equipos especiales, encargados de la evacuación rápida de las víctimas, no funcionaron de la manera adecuada y algunos heridos se quejaron por la demora de los bomberos, a pesar de encontrarse a poca distancia, señala el reporte.
De acuerdo con un estudio publicado en diciembre y dirigido por el abogado David Anderson a petición del Ministerio de Interior, el Servicio británico de Seguridad recibió información relevante sobre Abedi, la cual pudo ser empleada para evitar el ataque.
Desde 2014 el joven británico de origen libio estaba en los radares de las autoridades nacionales, pero 'la verdadera importancia de los datos sobre él no fue apreciada en ese momento', apunta el informe.













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Miguel Angel dijo:
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28 de marzo de 2018
11:30:59
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