MOGADISCIO.-Varios países del orbe y el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, condenaron ayer los ataques terroristas que el fin de semana dejaron en Somalia más de 300 muertos, entre ellos 15 niños.
En una declaración citada por Prensa Latina, el secretario general transmitió sus condolencias a los familiares de las víctimas fatales y deseó una pronta recuperación a los cientos de heridos por los atentados con bomba en la capital Mogadiscio, que pocos dudan fueron ejecutados por el grupo Al Shabaab.
Guterres reiteró el apoyo de la ONU al pueblo y gobierno somalíes en su lucha contra el terrorismo y para devolver la estabilidad al país del Cuerno de África. Asimismo, reconoció a quienes se movilizaron en Mogadiscio para atender a las personas afectadas por los sabotajes.
Prensa Latina describió a Mogadiscio como un hervidero de ambulancias que trasladan heridos y equipos pesados que recogen los escombros de los destrozos. La cantidad exacta de heridos aún es imprecisa, pero se sabe que supera el de los muertos y que muchos de ellos están en peligro de muerte, informó la propia agencia.
Indican otros reportes que el viernes pasado, día sagrado de los musulmanes, un camión cargado de explosivos estalló frente al hotel Safari de esta capital, a corta distancia de un grupo de edificios que albergan oficinas estatales y, poco después, otro explotó en el distrito de Medina.
En consecuencia, la Presidencia de la República declaró tres días de luto nacional y solicitó ayuda internacional en medicamentos y ambulancias para enfrentar las secuelas de las dos explosiones, cuyos autores aún son desconocidos, aunque las autoridades tienen pocas dudas que fueron causadas por su némesis, el grupo armado islamista Al Shabab (Los Jovenes, en árabe).
El director de servicios de ambulancia de emergencia Aamin Ambulance, Abdulkadir Aden, dijo a Xinhua que fallecieron todos los niños de una escuela primaria que iban en el autobús. «Regresaban de la escuela cuando ocurrió la explosión. Podemos confirmar que todos murieron», dijo Aden.
El ataque es considerado el más letal jamás ocurrido en África y uno de los más mortíferos en el resto del mundo, solo superado en número de muertos por el atentado apenas comenzado este siglo contra las Torres Gemelas de Nueva York, reivindicado por la red Al Qaeda, la red a la cual es leal Al Shabab.
Fuerzas de la Misión de la Unión Africana en Somalia colaboran en las labores de salvamento y medios oficiales reportaron que un grupo de heridos fueron trasladados a hospitales en Turquía, que, junto a Kenya y Etiopía ofrecieron ayuda médica.
Igualmente, informó el diario español El País, varios heridos fueron trasladados por un avión militar turco para ser tratados en Turquía. La mayoría de las personas fallecidas, cuya cifra sigue aumentando, son civiles y el paisaje tras el ataque era dantesco. Muchos murieron calcinados dentro de sus vehículos particulares o autobuses cuando atravesaban la zona. Otros fueron aplastados por el derrumbe de numerosos edificios, entre ellos el propio hotel, como consecuencia de la intensidad de la explosión. Los servicios médicos están teniendo numerosos problemas para identificar los cadáveres dado que se encuentran quemados o desmembrados.
El pasado febrero, Mohamed Abdullahi (Farmaajo) fue elegido presidente del país y se dio un plazo de dos años para acabar con este grupo terrorista en Somalia, uno de los países que sufre el veto migratorio hacia Estados Unidos establecido por Donald Trump. Mientras tanto, sus ciudadanos son grandes protagonistas del éxodo migratorio hacia Europa de los últimos años.













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Miguel Angel dijo:
1
17 de octubre de 2017
05:07:41
Miguel Angel dijo:
2
17 de octubre de 2017
06:36:10
Jose Alberto dijo:
3
17 de octubre de 2017
14:08:19
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