ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Sede de la Asamblea Nacional de Venezuela. Foto: EFE

CARACAS.—Todavía se despereza el año nuevo y ya aparecen las primeras evidencias de continuidad en el áspero clima venezolano de la confrontación política y económica.

Por un lado, el presidente constitucional Nicolás Maduro anuncia el incremento en un 50 % del salario mínimo de los trabajadores; mientras por el otro, la opositora Asamblea Nacional, en su primer relevo de mando, reproduce en la voz de un nuevo nombrado, Julio Borges, el discurso agresivo del absolutamente fracasado Henry Ramos Allup.

Con estas primeras luces radicalmente contrarias, sector revolucionario y oposición burguesa confirmaron temprano para el 2017 las pautas invariables de sus líneas de pensamiento y acción: resistencia y empuje transformador del chavismo en el poder, versus conspiración golpista y boicot económico de la derecha.

Ciertamente, esta ha sido la esencia del escenario conflictivo nacional desde la llegada del Comandante Hugo Chávez a la Presidencia, y aunque tras la asunción del mandatario obrero Nicolás Maduro la oligarquía interna giró hacia extremos violentos esa contradicción típica de las revoluciones, no hubo hasta ahora un año más difícil y adverso para el proceso bolivariano que el almanaque recién finalizado.

En una suerte de prueba al límite, el 2016 conjugó las peores circunstancias para el avance sostenido del nuevo modelo socioeconómico en construcción, establecido en el Plan de la Patria que concibió a largo plazo el Comandante Chávez.

Hace un año exactamente, la caída en picada de los precios del petróleo continuaba sin frenos aparentes y maniataba —debido a esa monodependencia rentista— la liquidez financiera de un país saboteado por todos sus costados, que entonces requería abastecer con importaciones pagadas en divisas, los anaqueles vacíos.

Esa propia escasez de alimentos e insumos básicos, unida al alza especulativa de sus tarifas, provocada por la crisis artificial inducida en el complot de las oligarquías productoras, importadoras, distributivas y financieras, ya había cobrado en diciembre del 2015 el mayor costo político, cuando el chavismo perdió en manos opositoras el poder legislativo que representa la Asamblea Nacional (AN).

En plena ofensiva sobre dos frentes fundamentales de lucha, el político y el económico, la derecha nacional venezolana cometió el grave error de considerar irreversible su avance sobre el gobierno democráticamente electo de Maduro, y amparada por la escena mediática y de contubernio internacional para defenestrar al país, emprendió una carrera desbocada en pos de concretar en breve tiempo sus estocadas definitivas.

Entre ellas, aislar y sancionar a la nación en el marco regional de la OEA, derogar leyes populares, reformar las entidades garantes del equilibrio de poderes públicos, y la fundamental, realizar un revocatorio presidencial que sacara del juego al mandatario obrero.

De más está enumerar las veces que la oposición, usando la AN como máscara institucional, cayó sentada sobre sus propias intenciones; en primer lugar debido a los fraudes colosales con que ella misma se encargó de invalidar su gestión.

Recordemos cómo, embriagada de su victoria circunstancial, la bancada opositora de la AN se creyó superior al resto de los poderes públicos, y en franca arbitrariedad desoyó la sentencia cautelar del Tribunal Supremo de Justicia, que suspendió a los cuatro diputados indígenas de Amazonas por irregularidades en las elecciones locales.

La directiva de la AN, en acto de soberbia, juramentó a los tres candidatos de derecha.

Tal arrogancia la hundió en una condición de desacato de la cual no sale aún, y que deslegitimó absolutamente todos sus actos; incluida la promoción de leyes absurdas, concebidas solo para la restauración de privilegios oligarcas y sepultar el andamiaje legal de protección popular creado por las predecesoras revolucionarias.

Como un mal genético, el actuar fraudulento se extendió a todas las acciones desesperadas de la derecha por resolver sacar del poder al jefe de Estado bolivariano, y en su más vociferado ejercicio, la convocatoria a un revocatorio presidencial rompió todo los récords de desfachatez.

Primero, retrasaron a propósito la presentación de la solicitud, cuando ya los plazos constitucionales no permitían hacerlo el mismo año —con el objetivo expreso y fracasado de generar desestabilización una vez se sentenciara la imposibilidad—, y segundo, groseramente incluyeron en las listas de rúbricas solicitantes a miles de firmas falsas que sumaron cédulas inexistentes, nombres de fallecidos que tendrían hasta 140 años, menores de edad y hasta personas encarceladas.

Obviamente, el pretendido ejercicio hizo aguas en su propio mar de fraudes, y cada vez que intentaron mediatizar el enojo en marchas escuálidas que magnificaron mediante nombres estrambóticos como «Toma de Caracas», chocaron con la movilización popular de izquierda, que en multitudes millonarias ocupaba las principales avenidas y plazas del país, en un claro mensaje de resistencia, vocación de paz y apoyo al Gobierno revolucionario.

Cuando ya era insalvable el desprestigio de su máscara parlamentaria —acentuado en el fiasco que representó la conspiración fraguada en el lobby de la OEA para invocar contra Venezuela la Carta Democrática, recurso rechazado por sus países miembros—, apelaron a la irrisoria estrategia de realizar un juicio político al presidente Maduro, por el supuesto Abandono del Cargo que implicaba su gira internacional por países petroleros, a fin de promover una estrategia para estabilizar los precios del mercado del crudo.

Más que la improcedencia de una medida no prevista siquiera en la Carta Magna, la derrota mayor de tal pretensión estuvo en el saldo positivo de aquel paciente circuito de negociaciones que el mandatario obrero ejecutó, y que a la postre promovió un concilio entre las naciones OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) y NO OPEP para recortar sus producciones y generar un repunte de los precios que hoy ya avanza hacia la cota sostenible de los 60 dólares por barril.

Esta gran victoria, unida a la consolidación moral en el área internacional que significó la realización en Venezuela de la XVII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, y la asunción de la presidencia del segundo organismo multilateral más grande del mundo, apuntalaron la credibilidad de un gobierno que en el orden interno, fundamentalmente económico, tiene sus mayores retos.

En esa batalla cruenta por la recuperación de la economía nacional, la Revolución Bolivariana libró en el 2016 cruzadas colosales que estructuró alrededor de una agenda de 15 motores productivos que priorizan, en primer orden, la alimentación del pueblo; a través de un modelo creativo e incluyente de generación de bienes y distribución, organizado en lo que llaman Consejos Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

A la par, la denominada Agenda Económica Bolivariana reorienta los esfuerzos financieros fundamentales a diversificar la producción nacional, explotar al máximo el potencial de renglones exportables y proteger a toda costa las conquistas sociales, que vistas en el tamiz de las misiones y grandes misiones (salud, educación, cultura, vivienda…), recibieron en el 2016, para su inversión, más del 70 % del apretado presupuesto nacional.

¿Qué puede esperarse entonces del nuevo calendario cuando, por un lado, el Presidente de la República decreta el primer aumento salarial del año —lo hizo cuatro veces en el 2016— «para continuar la recuperación progresiva del poder adquisitivo del sueldo de los trabajadores», y por el otro, el nuevo cabecilla opositor de la Asamblea Nacional se inaugura apelando a la salida inminente del mandatario, convocando a la rebelión de las fuerzas armadas y vendiendo un paquete de nuevas leyes «pensadas para los pobres y el progreso de Venezuela»?

No es preciso votar las expectativas. Solo se trata de ver, en este 2017, quién marca la diferencia entre el decir y el hacer.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Miguel Angel dijo:

1

10 de enero de 2017

05:53:14


Sin duda alguna el 2016 fue un año sumamente difícil para La Revolución bolivariana, por los aspectos aquí señalados por el periodista Dilbert Reyes Rodríguez, pero el compañero presidente maduro ha sabido timonear y adoptar las medidas correctoras en cada momento, retomar la iniciativa revolucionaria ante las embestidas de la derecha y el imperio. estas son algunas de ellas: 1-Resultaron un fracaso rotundo las medidas contrarrevolucionarias tomadas por la AN, mediante la aplicación de medidas políticas, jurídicas y sociales muy adecuadas. 2- Neutralizó la crisis energética y de agua, decidió la sustitución de millones de bombillos incandescentes por ahorradores ; ordenó el reemplazo de los viejos acondicionadores de aire por otros de nueva tecnología ahorradora ; estableció el medio día laboral en la administración pública ; y decretó un plan especial de ahorro nacional del consumo eléctrico y de agua. Gracias a estas audaces medidas, el Presidente consiguió evitar el colapso energético. Y obtuvo así una de sus más populares victorias del año 2016. 3- Ante el grave desabastecimiento alimentario, tomó medidas muy eficaces para su eliminación, neutralizando la especulación y otras actividades de la derecha. El Gobierno puso todo su empeño en cambiar el carácter económico del país para pasar de un ‘modelo rentista’ a un ‘modelo productivo, definió los « quince motores para reanimar la actividad económica tanto del sector privado, como del sector público y de la economía comunal.Esas dos medidas esenciales convergen en una original creación imaginada por el Presidente Maduro: los CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción) que constituyen una nueva forma de organización popular. 4- Otra victoria no menor, la constituye el récord obtenido en materia de inversión social que alcanzó el 71,4% del presupuesto del país. Es un récord mundial. Ningún otro Estado en el planeta dedica casi las tres cuartas partes de su presupuesto a la inversión social. 5-Otra victoria social fundamental, no mencionada por los grandes medios dominantes, es la alcanzada en materia de adultos mayores que reciben una pensión de jubilación. Este año 2016, el porcentaje de personas jubiladas que reciben una pensión alcanzó el 90%. Un récord en Suramérica. 6- Misión vivienda, en el 2016, esta Misión entregó nada menos que 359.000 viviendas (a título de comparación, un país desarrollado como Francia apenas construyó, en 2015, 109.000 viviendas sociales).Desde que inició su mandato, en 2013, el Presidente Maduro ya ha entregado cerca de un millón y medio de viviendas a familias modestas. Otro récord mundial. 6- Contundentes triunfo políticos y diplomáticos internacionales. Así pues, en el año más duro y más largo, en el que tantos apostaron por su tropiezo, el Presidente Nicolás Maduro, sorteando todos los escollos, todas las trampas y todas las dificultades, ha demostrado su talla excepcional de hombre de Estado, así como de líder de la indestructible Revolución bolivariana. Viva la Revolución bolivariana y chavista de venezuela!!!!!!! La Revolución socialista en Venezuela vence y vencerá!!!!

Miguel Angel dijo:

2

10 de enero de 2017

07:42:54


El gobierno venezolano anuncia el reimpulso de la economía productiva. Entre las medias anunciadas por el mandatario venezolano figura la reapertura de las casas de cambio en la frontera con Colombia. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dirigió este lunes la primera reunión de 2017 del Consejo Nacional de Economía Productiva, en el Palacio de Miraflores, sede del Gobierno. En el encuentro con el sector empresarial público y privado de Venezuela, el mandatario señaló que este es el espacio para recibir propuestas de los sectores productivos nacionales con la finalidad de impulsar el desarrollo económico de la nación. El jefe de Estado sostuvo que el Consejo se ha convertido en un pensamiento colectivo (sector privado y público). Lo conseguimos entre todos o no lo conseguimos (...) Los empresarios privados colocaron 11 mil millones de dólares para traer materia prima y el Ejecutivo Nacional a través de una acupuntura de divisas invirtió 6 800 millones de dólares. El sector privado por primera vez asumió el 60% de esa inversión", destacó el presidente Maduro. El presidente venezolano Nicolás Maduro anunció este domingo el incremento en 50 por ciento del salario mínimo para todos los trabajadores y pensionados, a partir de este mes de enero, para ubicarlo en 40 mil 638 bolívares. Con este aumento, el salario mínimo integral -que suma el valor de cesta ticket (63 mil 720 bolívares)- se ubica en 104 mil 358 bolívares. "Esta defensa de ingreso del salario de los trabajadores es para equilibrarlo mientras haya esta guerra, seguiremos una política audaz, justa, necesaria, para buscar un armonía, un equilibrio, de empleo e ingresos", señaló el presidente. Maduro indicó que el ajuste salarial debe realizarse en todas las escalas de los trabajadores públicos, de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, de los cuerpos policiales, asó como de los médicos y personal de la salud. "Hay que seguir defendiendo la columna del empleo y del salario (...) El ajuste es correspondiente en todas las escalas, como lo hacemos siempre, porque es un sistema establecido", acotó. Medidas populares, enérgicas, audaces para reactivar la economía nacional y proteger al pueblo. Felicitaciones compañero Maduro por tales medidas, con el objetivo de defender al heroico pueblo venezolano y fortalecer a la Revolución bolivariana. Viva Venezuela socialista y revolucionaria!!!!!!!!! Adelante, el futuro nos pertenece.

Carlos Manuel dijo:

3

10 de enero de 2017

10:11:20


A esta directiva de la AN de Venezuela hay que sacarla del juego politico y convocar a elecciones parlamentarias. El desacato no puede ser para siempre.

El Oriental dijo:

4

12 de enero de 2017

15:20:30


Miguel Angel que impresionante resumen , lo triste del caso es cada dia estamos peor. Hay algo que no cuadra muy bien en tu repertorio, o esa no es la realidad a no ser que no vivas aca en Venezuela y me disculpa, solo estoy diciendo la vedad.

Carlos Alberto dijo:

5

13 de enero de 2017

02:20:35


La Diferencia debe ser marcada por el avance firme y seguro de las politicas economicas y sociales del gobierno y Que ese pueblo que en momentos dificiles y/o turbios de Venezuela eligio a los politicos de derecha para la Asamblea Nacional,craso error que el pais esta pagando con creces. La libertad e independencia de una nacion con proyecto social y humanista cuesta caro y SOLO CON LA UNIDAD Y COHESION DE LAS FUERZAS POPULARES Y REVOLUCIONARIAS lograran salir victoriosos por muchos escollos que se les presenten. ADELANTE

maguero dijo:

6

13 de enero de 2017

11:02:32


Quisiera que el Oriental ,que no expresa de que pais es ,me diga cual es la realidad de Venezuela para el .Yo no vivo en ese pais pero he conocido a muchos venezolanos pobres que estudian en Cuba y nos han dicho que gracias a Maduro y a la revolucion bolivariana han podido estudiar y sus familiares han tenido atencion medica y algunos viven hoy en esos edificios que han contruido para muchos de ellos.tengo una cunada que estuvo dos anos alli atendiendo a aquellos que no tenian dinero para acudir al medico . Ningun gobierno revolucionario es perfecto pero al menos se preocupan de sus pueblos en lo fundamental : salud, educacion y alimentacion porque no todos comemos bien , pero no nos acostamos con la barriga vacia . al menos en Cuba muchos viven sin trabajar , acosta de los demas y nadie los oprime.

El Oriental dijo:

7

13 de enero de 2017

13:38:47


Amigo maguero, le invito a venir a Venezuela de hoy para evitar discusiones estériles y pueda vivir la realidad y ese mundo de felicidad, yo soy amigo solidario de los colaborados cubanos y siempre les doy apoyo y se los dare, y mejor no digo mas cosas porque no las van a publicar , la realidad de hoy es otra y cuando estuvo su cuñada aca..