Río de Janeiro.—A solo cuatro días de un conflicto interno que provocó la muerte a 56 personas en una cárcel de Manaos, Brasil, se reportaron ayer al menos 33 muertos, como resultado de una nueva masacre en prisión, esta vez en el norteño estado de Roraima.
El Gobierno interino del gigante sudamericano lo confirmó mediante la declaración de que «esta segunda revuelta con decenas de muertos en menos de una semana ocurrió de madrugada en un penal de la ciudad de Boa Vista, la capital de Roraima», informó dpa.
Aunque no se notificaron fugas de reclusos, el secretario de Justicia de Roraima, Uziel de Castro Júnior, se refirió a escenas de enorme brutalidad en el penal de Roraima y atribuyó la autoría del ataque al grupo criminal Primer Comando de la Capital.
Brasil ya estaba conmocionado por la masacre anterior, que generó un fuerte debate público sobre la pésima situación de las cárceles y sus altos índices de violencia. En ese sentido, el presidente Temer había recibido críticas por tardar en varios días en pronunciarse y por haber calificado de «accidente pavoroso» la matanza premeditada en el penal de Manaos.
Diversas organizaciones de derechos humanos reclamaron al Estado brasileño medidas urgentes para afrontar la crisis y retomar el control de sus prisiones.
Ahora, con el peso de dos masacres en menos de una semana, Temer anunció un Plan Nacional de Seguridad Pública, que prevé la construcción de más penales de alta seguridad para separar en ellos a los cabecillas de bandas criminales e instalar bloqueadores de señal de telefonía móvil.













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obeleidis dijo:
1
7 de enero de 2017
08:45:31
Miguel Angel dijo:
2
7 de enero de 2017
09:16:46
Miguel Angel dijo:
3
7 de enero de 2017
11:12:45
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