LA PAZ.—El presidente Evo Morales aseguró ayer que un comité gubernamental trabaja en la implementación de un plan de contingencia y la búsqueda de soluciones ante los efectos de la intensa sequía registrada en varias regiones de Bolivia.
En conferencia de prensa, el mandatario boliviano precisó que los ministerios de la Presidencia, Medio Ambiente y Agua, Salud, Educación y las Fuerzas Armadas, entre otros organismos, toman las medidas necesarias para atender a las zonas más afectadas por ese fenómeno.
Tenemos un plan para alimentar la represa de Hampaturi y nuestros equipos técnicos alistan varias propuestas de plantas de tratamiento y agua potable. También contamos con la cooperación de empresas extranjeras, afirmó.
El agua es un derecho humano y estamos movilizados para resolver el problema. Por el momento, continuaremos llegando a las comunidades con los carros cisterna. Pedimos la disciplina de la población para que la distribución sea más rápida, añadió.
Asimismo, agradeció el apoyo de las Fuerzas Armadas en las labores para aminorar las consecuencias de ese evento natural.
Por otra parte, alertó sobre los intentos de algunos medios de comunicación de crear el pánico y tergiversar la verdad sobre el tema.
El lunes, el jefe de Estado firmó el Decreto Supremo 2987 el cual declara una emergencia nacional por déficit hídrico, ante lo cual se iniciaron acciones para abastecer a la población afectada en diferentes territorios de esta nación andina amazónica.
Es nuestra obligación llevar agua a todos los ciudadanos del país, que registró en el 2016 los niveles de calor más altos en los últimos 100 años por los efectos del cambio climático, señaló Morales.













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