ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Los países asiáticos han reconfigurado sus tradicionales economías para convertirse en grandes polos de crecimiento. Foto: Asianews

Un nuevo orden mundial se está gestando en la parte más oriental de nuestro planeta. El desarrollo vertiginoso y la buena salud de varias economías de Asia amenazan con arrebatar, en un futuro no muy lejano, la supremacía de la que durante siglos gozaron las potencias tradicionales.

Los índices favorables del continente asiático lo ratifican como el territorio con mayor crecimiento económico del mundo. El azote de las continuas crisis financieras y la lenta recuperación de los grandes polos de desarrollo, ha colocado a esos países más al este en el punto de discusión sobre quiénes podrán ser los líderes del futuro.

Informes del Banco Mundial proyectan que esta región, integrada en su mayoría por naciones en vías de desarrollo y emergentes, crecerá 4,8 % en el 2016, 5 % en el 2017 y 5,1 % en el 2018, cifras que confirman su despliegue a pesar de las dificultades.

A Japón, que históricamente se ubica en el club de los poderosos, y China como la potencia en ascenso, se le suman otros estados asiáticos con ritmos de desarrollo envidiables.

Los economistas explican que son varios los factores que hicieron posible el florecimiento de la zona, sobre todo en época de crisis. Por un lado señalan la localización geográfica que poseen, lo que facilita el acceso a las vías marítimas para la exportación de sus productos y la relativa cercanía entre ellos.

También reconocen que la mayoría de los te­­rritorios asiáticos tomaron decisiones co­rrectas y supieron administrar las inversiones de capital extranjero para potenciar su desarrollo industrial, pero hubo altos costos sociales que aún se pagan, como la sobrexplotación.

La aplicación de una serie de políticas co­mo el otorgamiento de créditos para industrias estratégicas, el aprovechamiento de las tecnologías y la sincronización entre el sector público y el privado, donde el Estado desempeñó un papel fundamental, fueron otros de los factores decisivos para no entrar, como otros, en la espiral de la crisis.

Para los más románticos los logros económicos del continente asiático, que alberga las tres quintas partes de la población mundial, son equiparables por cualquier estado del resto del planeta, con el único inconveniente de que no contará con la idiosincrasia, laboriosidad y filosofía de la vida que caracteriza a los naturales de Asia.

LOS TIGRES ASIÁTICOS
La tendencia emergente de las economías del lejano oriente fue liderada durante muchos años por los llamados «Tigres Asiá­ticos». Este grupo formado por Taipei de Chi­na, Hong Kong, Singapur y Corea del Sur lo­graron un despunte impresionante durante las últimas décadas, gracias a su apuesta por los avances tecnológicos, políticas sustitutivas de importación y el impulso de las exportaciones.

En la mayoría de estos territorios, con excepción de Sin­gapur donde las multinacionales ocupan un lugar fundamental, dentro del proceso de modernización las inversiones extranjeras tuvieron un marcado control por parte del gobierno, con el objetivo de velar por los intereses nacionales y las expectativas del empresariado local.

Su incapacidad de exportar materias primas hizo que acogieran a la industria como el eje clave para estimular un desa­rrollo que los colocó en los primeros lugares del ranking mundial de Producto Interno Bruto (PIB) per cápita.

La buena situación que experimentan Taipei de China, Hong Kong, Singapur y Corea del Sur se evidencia, no solo, en su capacidad para ser importantes plazas financieras y hubs estratégicos del comercio global; sus altas tasas de crecimiento y bajos índices de desempleo también distan muchos de las cifras de otros países.

LÍDERES QUE EMERGEN

El gran dinamismo que posee Asia no se circunscribe solo a los cuatro ya mencionados. Otras naciones de reciente industrialización como Malasia, Tailandia e Indonesia también destacan en el continente más extenso del planeta. El florecimiento de estos territorios, junto a la India, séptima mayor economía del mun­do, y Vietnam, como el mejor ejemplo posible de superación, podría significar, según los expertos, la inclinación del mapa económico global.

Durante los últimos años el sudeste asiático se ha reconfigurado como una región que lucha por superar la pobreza y la dependencia de la agricultura u otra actividad primaria, para realizar la transición económica hacia la industrialización.

Los miembros de la Asociación de las Na­ciones del Sudeste Asiático (Asean), también están considerando trascender su alianza política y convertirse en un importante bloque comercial que, sin dudas, catapultaría aún más la influencia de la región.

En este contexto los integrantes de la Asean, liderados por Malasia, Indonesia, la mayor economía del sudeste asiático, Viet­nam, Singapur y Tailandia, podrían beneficiarse de la débil recuperación de los estados más desarrollados y establecer nuevas redes entre los mercados emergentes.

Si así lo deciden el escenario puede ser alentador, pues casi todas esas economías superarán, al finalizar el 2016, sus expectativas de crecimiento.

Varios especialistas coinciden en que, si bien sería incorrecto decir que ninguno de estos países sufrió los efectos de la crisis, también se apresuran en asegurar que las economías emergentes de Asia pudieron paliar ese trance porque tomaron las medidas oportunas para hacer frente a los factores externos y estimularon la demanda doméstica para así compensar la caída de los ingresos de las exportaciones.

Vietnam, una economía que comenzó a despegar en la década de los 80 luego de una cruenta guerra, es el mejor ejemplo para ilustrar el desempeño asiático, pues ostenta uno de los niveles de crecimiento más altos del mundo, multiplicó por cinco su PBI per cápita y diversificó su base exportadora.

Si la economía del siglo XX estuvo dominada por potencias tradicionales como Es­tados Unidos, Alemania, Francia, Japón y Reino Unido, en esta nueva época los países del continente asiático, sin excluir a los miembros del BRICS, se han propuesto re­vertir ese orden y erigirse, quizá, como los líderes del futuro.

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Jose Miguel Rodriguez Corrales dijo:

1

13 de octubre de 2016

21:32:02


Apreciada Periodista Iramsy Peraza Fotte/Jornal Gramma Cuba excelente Articulo Periodistico Asia y el Balance del Poder Mundial muy Detallado y la Referencia a la Republica Socilista de Viet Nam segundo Pais Exportador de Cafe del Mundo el Modelo de Renovacion Economico DO MOI creado en 1986 poel P.C.V hace 30 anos a sido un Exito tambien el Modelo de Renovacion Economico de la Republica Popular China/R.R.D.L/Cambodia/Indochina/Singapur/ Malasia los cuales tienen Relaciones Diplomaticas/Comerciales/Inversiones en Comercio Turismo Inversiones Extranjeras con Estadops Unidos/Canada/Inglaterra/Australia/Irlanda del Norte/Nueva Zelanda/Union Europa/Reino de Paises Bajos tambien India es un Socio Comercial Importante en Asia seguidos por Japon y Korea del Sur/Sudafrica/Angola/Argelia/Rusia/Turquia/Arabia Saudita esta es la Realidad Geopolitica Comercial y Politica de Relaciones Exteriores de Estados Unidos Inglaterra/Union Europea/Reino de Paises Bajos por sus intereses Geopoliticos Comerciales en Asia Medio Oriente Y Africa como dice el dicho son mas importantes los intereses Comerciales que Politicos. Saludos Atentamente Emigrado Cubano Jose Miguel Rodriguez Corrales Ciudad Pompano Beach Condado Broward Estado Florida Estados Unidos.

fernando dijo:

2

14 de octubre de 2016

07:05:02


Parece ser que sí, que en Asia se harán más fuertes económicamente los países. Ojalá no se transformen con el cambio, al modelo mundial de explotación, control de los mercados, precios e intercambio desigual que existe hoy con USA y Europa a la cabeza.

Miguel Angel dijo:

3

14 de octubre de 2016

12:45:30


Sería muy provechoso para la humanidad q apareciera con fuerza, este nuevo liderazgo mundial.