TEGUCIGALPA.—El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) responsabilizó este jueves al Gobierno hondureño del asesinato de la líder comunitaria, Lesbia Yaneth Urquía Urquía, de 49 años y calificó el caso como un feminicidio político.
En un comunicado, la organización indígena emplazó que el homicidio de Urquía constituye un feminicidio político “que busca callar las voces de las mujeres que con coraje y valentía defienden sus derechos en contra del sistema patriarcal, racista y capitalista, que cada vez más se acerca a la destrucción de nuestro planeta”.
Aunado a ello, los dirigentes exigieron que cesen los asesinatos contra sus miembros y que se haga justicia tanto en el caso de Lesbia como en el de Berta Cáceres.
Urquía, quien era madre de tres hijos, fue hallada muerta la tarde de este miércoles en un lugar conocido como Mata Mulas, cerca del botadero de Marcala, municipio donde vivía en el departamento La Paz, refirió Telesur.
El 2015 fue considerado el año con mayor número de asesinatos de activistas ambientalistas en la historia, según un informe publicado en El Mostrador.
En promedio fueron asesinados tres activistas por semana para un total de 185 en todo el año, indicó Testigo Global, una organización no lucrativa que se dedica a llevar estas estadísticas.
El informe intitulado Sobre Terreno Peligroso dijo que la cantidad de activistas asesinados el año pasado es alarmante, porque significa un 60 % de aumento con respecto al año anterior.
En el caso de Honduras, el más conocido fue el asesinato en marzo de Berta Cáceres. Y luego, semanas más tarde, fue asesinado Nelson García, quien al igual que Cáceres era activista del Copinh.













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