Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) demandaron ayer en La Habana el cese de la “guerra sucia” contra defensores de los derechos humanos y activistas políticos que tiene lugar en su país.
Desde el Palacio de Convenciones, sede habitual de los diálogos de paz, la guerrillera Manuela Marín, leyó el comunicado de la insurgencia el cual califica de “preocupante” la racha de asesinatos contra “las víctimas más recientes del paramilitarismo”.
Para la delegación guerrillera el paramilitarismo es una de las principales amenazas a la reconciliación.
Solicitaron en ese sentido a la Oficina del Alto Comisionado para la Defensa de los Derechos Humanos de Naciones Unidas en Colombia tomar nota de estos hechos.
“La Mesa debe abrir a las organizaciones sociales y populares sus puertas para que aporten fórmulas que en el marco de la discusión del Fin del Conflicto, contribuyan al desmantelamiento de la impunidad y el paramilitarismo”, agrega el texto.
Tal pedido fue hecho también por el movimiento Marcha Patriótica (MP) en Bogotá, según reportes de Prensa Latina.
Desde el 2012 al 2016 fueron aniquilados 102 de nuestros militantes, denunció Marcha Patriótica tras calificar el panorama actual como tenebroso.
Tales homicidios —añadió el movimiento— coinciden con la reactivación del paramilitarismo en varias regiones del país, realidad que siembra también terror entre las comunidades, consideró.
A través de sus voceros, entre los que destaca la exsenadora Piedad Córdoba, MP propuso crear un programa de acompañamiento internacional que facilite las condiciones de trabajo de esos grupos.
Desde el 2012 representantes de las FARC-EP y el gobierno de Juan Manuel Santos desarrollan un proceso de paz en la capital cubana para poner fin al conflicto que azota esa nación desde hace más de medio siglo.
Hasta la fecha ambas partes han logrado consensos en temas como la reforma rural integral, participación política, combate a las drogas ilícitas y reparación de las víctimas. En estos momentos negocian sobre el cese al fuego bilateral, la dejación de las armas, y la desmovilización y reintegración a la sociedad de los guerrilleros.
El mecanismo de refrendación de un eventual acuerdo de paz también forma parte de los actuales debates en la Mesa de La Habana.













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Miguel Angel dijo:
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12 de marzo de 2016
11:43:08
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