RÍO GRANDE DEL SUR, Brasil.—La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, responsabilizó el lunes a sus opositores por la crisis política que vive el país, acusándolos de no haber aceptado su derrota en las elecciones del 2014 y de querer adelantar los próximos comicios, previstos para el 2018.
En declaraciones durante la inauguración de un proyecto de viviendas de bajo costo en el estado de Río Grande del Sur, Rousseff volvió a describir como “innecesaria” la breve detención que sufrió el viernes su antecesor Luiz Inácio Lula da Silva, quien fue interrogado por los investigadores del escándalo de corrupción en la petrolera estatal Petrobras.
La oposición no puede estar sistemáticamente dividiendo al país”, dijo Rousseff, quien agregó que “hay un cierto tipo de lucha política que crea problemas sistémicos, no solo para la política sino para la economía, para la creación de empleos, el crecimiento empresarial”.
Rousseff, quien el sábado visitó a Lula en su casa en Sao Bernardo do Campo, señaló que no tenía sentido llevar por la fuerza a declarar al exmandatario si él jamás se ha negado a colaborar con la justicia.
Mientras tanto, el diario Folha de Sao Paulo, el segundo de mayor circulación en Brasil, se refirió a la posibilidad de que la Fuerza de Tarea del Ministerio Público Federal inicie una acción civil de improbidad administrativa contra Lula, que le imposibilite ser candidato en los próximos comicios presidenciales.
Un sondeo realizado a través de Internet por el Instituto Vox Populi reveló que el 65 % de los más de 15 000 encuestados consideraron exagerada la forma coercitiva en que el exdignatario fue conducido por los agentes federales, precisa PL.
El 56 % desaprobó la inclusión de Lula en la Operación Lava Jato, un 43 % dijo estar en desacuerdo con el proceder del juez Sergio Moro, mientras otro 22 %, aunque aprueba su labor, reconoce que ha exagerado en algunas medidas.
La defensa de Lula, por su parte, repudió el posicionamiento hecho por la Fuerza de Tarea de Lava Jato, que catalogó de “cortina de humo” las reacciones generadas por el ataque contra el exmandatario.
El proceder fue arbitrario y constituyó un grave atentado a la libertad de movimiento del expresidente, dijeron sus abogados antes de señalar que el hecho de haberse librado 117 órdenes de conducción coercitiva como parte de la fase 24 de la operación sirve de alerta para otras tantas arbitrariedades que pudieran cometerse.















COMENTAR
Jose R Oro dijo:
1
8 de marzo de 2016
04:03:07
Miguel Angel dijo:
2
8 de marzo de 2016
05:05:03
Andres dijo:
3
8 de marzo de 2016
08:25:00
Wilfredo dijo:
4
8 de marzo de 2016
09:05:38
Odalis Rosales dijo:
5
8 de marzo de 2016
10:44:20
José A García dijo:
6
8 de marzo de 2016
12:11:13
Helio Rodrigues Respondió:
8 de marzo de 2016
18:06:20
ARNASAN dijo:
7
8 de marzo de 2016
12:35:45
Nébuc dijo:
8
8 de marzo de 2016
15:46:11
Zulaika dijo:
9
11 de marzo de 2016
14:19:36
Responder comentario