El sitio oficial de las Naciones Unidas da cuenta de que actualmente hay 16 operaciones de ese organismo internacional para el mantenimiento de la paz. Sin embargo, son muchas más las zonas en conflicto o en peligro de estarlo.
La guerra es la mayor amenaza contra el bienestar de los seres humanos, no solo por lo que significa en cuanto a la pérdida de vidas, sino por los males que la acompañan.
Los territorios afectados por los enfrentamientos armados suelen convertirse en espacios yermos donde abundan los huérfanos, el desempleo, la miseria, el hambre, la escasez de agua, y la violencia. Allí donde las armas no obligan a buscar refugio, entonces son las malas condiciones de vida o la carencia de esperanzas (pocas empresas colocan sus intereses en zonas que son pasto de las balas) las que desplazan por miles a las personas.
Para fines del 2014, los conflictos habían forzado a casi 60 millones de personas a abandonar sus hogares. Este es el nivel más alto registrado desde la Segunda Guerra Mundial, apuntaba un informe de la ONU. Cada día, 42 000 seres humanos como promedio se ven obligados a dejar sus casas y buscar protección, esto es casi cuatro veces más que la cantidad de 11 000 personas diarias del año 2010.
Los datos correspondientes al cierre del 2015 aún no han sido divulgados, mas ya la Agencia de la ONU para los refugiados (Acnur) había anunciado, antes de que concluyera el año, que romperían todos los récords.
Hay muchas razones por las cuales los desplazados se convierten en un problema hacia el cual no se puede voltear la espalda. A las circunstancias precarias de migración que muchas veces les cuestan la vida, se unen luego las complejidades de proporcionarles, si no un nuevo comienzo, un mínimo de condiciones en los países que los reciben.
Garantizados el techo y el alimento, poco o nada puede hacerse contra el desarraigo, las diferencias culturales, el rechazo que no pocas veces generan en los nacionales estas olas migratorias y que en ocasiones se convierten en actitudes discriminatorias y xenófobas que son caldo de cultivo para nuevos conflictos.
En fin, la guerra y sus parientes más cercanos, como el terrorismo, generan una cadena interminable de sucesos negativos que impactan en la vida de la gente. Es por ello que incluso con mayor fuerza que los cascos azules para preservar la paz, la ONU precisa apelar todavía más a otros recursos a su alcance, en pos de convocar al diálogo y evitar en lo posible sucesos de esta índole.
Hay tres capítulos de la carta de las Naciones Unidas dedicados a este propósito, justamente porque el nacimiento del organismo internacional estuvo marcado por la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, mucho de lo allí escrito depende de un Consejo de Seguridad entre cuyos miembros permanentes se encuentran algunos de los países con más gasto militar reconocido del planeta.
A ello se une que aun cuando frente a la ONU no hay naciones grandes o pequeñas, ricas o pobres, pues todos los estados miembros son iguales; a los países más desarrollados rara vez se les cuestionan sus emprendimientos guerreristas. No en balde en más de una ocasión en la Asamblea General se ha reclamado por este tema, y se ha demandado incluso la reorganización del Consejo de Seguridad.
No obstante, no se puede desconocer la labor desplegada por la ONU en estos 70 años en apoyo a las personas víctimas de la guerra, el acompañamiento a los procesos de entendimiento entre las partes y el surgimiento de numerosas iniciativas como la red El poder de la paz, que busca emplear los medios de comunicación y las tecnologías de la información para promover este tipo de mensajes.
Hay otros pasos que también hablan de buenas intenciones, pues aun cuando no se ha logrado que cese la violencia contra el pueblo palestino —y más pudiera hacerse en ese sentido—, el hecho de que en la sede de Nueva York ondee la bandera de ese estado confiere apoyo y reconocimiento internacional a ese país, que precisa con urgencia de una solución pacífica.
También es significativo que, además de que uno de los objetivos de desarrollo sostenible esté dedicado a promover sociedades pacíficas e inclusivas y facilitar el acceso a la justicia para todos; aparezca explícitamente en la Agenda 2030 una exhortación a que los estados se abstengan de la aplicación unilateral de medidas económicas, comerciales o financieras sobre otros países.
Mas hay muchos otros terrenos que explorar para lograr la paz, además de hacer valer la voluntad mundial por encima de los designios individuales, si de evitar confrontaciones se trata.
Recientemente en una conferencia a propósito de las oportunidades y desafíos de la Agenda 2030, el subdirector general de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Pedro Luis Pedroso Cuesta, manifestaba que a pesar de los propósitos allí enmarcados con relación a la educación, faltaba considerarla como el espacio ideal para la formación cultural de los seres humanos.
Entender la educación como cultura y esta última como visión general del mundo que permite la comprensión de las diferencias con las que coexistimos, el respeto y la tolerancia; es una oportunidad que las actuales generaciones no pueden desaprovechar, porque justamente es esa diversidad cultural la que hace más rico a nuestro planeta.
Hoy numerosos conflictos tienen una raíz netamente cultural, de ahí el aporte de asumir la educación como algo más profundo que la instrucción.
La humanidad ha dado muestras de que darse la mano para hacer frente a enemigos comunes es posible. Ejemplo de ello fue la lucha contra la epidemia del ébola, bajo el liderazgo de la OMS. La cultura es uno de los caminos hacia la paz, y es esta el único terreno en el cual pueden florecer las iniciativas de cooperación. Buscar esas múltiples rutas es esencial para alcanzar el desarrollo y es, también, uno de los múltiples desafíos de la ONU.















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sonia dijo:
1
3 de marzo de 2016
13:59:25
Miguel Angel dijo:
2
3 de marzo de 2016
15:36:53
Francisco de Alencar dijo:
3
3 de marzo de 2016
19:10:08
Miguel Angel Respondió:
4 de marzo de 2016
09:14:25
Francisco de Alencar dijo:
4
3 de marzo de 2016
19:15:44
Lester Silva dijo:
5
20 de noviembre de 2016
10:35:20
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