ZIMBABWE.—Los años de relaciones diplomáticas entre dos países, aunque sean muchos, no suponen, necesariamente, vínculos profundos, fraternos. Los años no significan, por sí solos, hermandad. Pero si en la génesis ya se había plantado esa semilla, entonces vienen a robustecerla, como le hace el tiempo al tronco de los árboles viejos.
Quizá por ello lo de menos sea, por así decirlo, los 35 abriles, casi 36 (20 de abril de 1980), que unen a la diplomacia de Cuba y Zimbabwe. Lo de más está en los sobrados gestos de solidaridad que siempre han distinguido a ambas naciones y que se remontan, como evocó el embajador cubano en esta tierra, Elio Savón Oliva, al periodo preindependencia, cuando los zimbabuenses luchaban por zafarse del dominio colonial británico.
Nos contó que “durante esa etapa surgieron en este país los principales movimientos de liberación: La Unión Nacional Africana de Zimbabwe y la Unión Popular Africana de Zimbabwe y Cuba, al igual que otros, apoyó aquella lucha que trajo consigo la negociación de la libertad entre 1979 y 1980. Justo el 18 de abril de este último año se declaró la independencia de la entonces Rodesia del Sur y dos días después se establecieron las relaciones diplomáticas entre ambos países, las cuales se han fortalecido y en estos momentos son excelentes”.
La cooperación, de acuerdo con el Embajador, surgió desde los primeros años. Inicialmente el peso estuvo en el área de la Educación: se creó un programa de formación de maestros y muchos zimbabuenses obtuvieron en la Isla nivel superior. Tal vez eso haya influido, a juicio de Elio Savón, en el nivel de alfabetización que exhibe hoy Zimbabwe, “el mayor de los países africanos con un 92 %”.
También profesores cubanos vinieron a Zimbabwe a trabajar en la Universidad de Bindura, donde se preparaban a másteres y doctores, y unido a ello, se ofrecían becas para que jóvenes de este país estudiaran en Cuba. “Dichos proyectos, añadió Savón Oliva, aún se mantienen”.
La ayuda de la isla caribeña tampoco se hizo esperar en el ámbito de la Medicina, la cual dio paso a un programa integral con médicos situados en distintos lugares de la nación, quienes han venido a suplir el déficit ostensible de especialistas y han contribuido a mejorar la situación de salud de los zimbabuenses.
Hoy, a la luz de las nuevas medidas implementadas por Cuba en torno a la inversión extranjera, varios empresarios del país africano, según explicó el diplomático, han mostrado interés por conocer las ventajas que ofrece la Zona Especial de Desarrollo Mariel. Además, se exploran posibilidades de cooperación en el ámbito del control de la malaria, así como en las áreas de la farmacéutica, del turismo, la agricultura y el deporte.
AGRADECIMIENTO, MÁS ALLÁ DE 35 AÑOS
La participación de Cuba en la liberación de los países del sur de África y su apoyo decisivo a Zimbabwe aún despierta sentimientos de gratitud. No en vano esa fue la idea que quiso remarcar el canciller zimbabuense Simbareche Mumbengegwi al iniciar el diálogo.
“Nosotros recordamos con mucho cariño esa etapa que va más allá de los 35 años de relaciones diplomáticas y la apreciamos en todo momento”, insistió.
El Ministro de Relaciones Exteriores del país africano también significó el aporte de Cuba al desarrollo social y al crecimiento de la calidad de vida de su población, teniendo en cuenta, especialmente, la cooperación en las áreas de la enseñanza y la salud, para lo cual han contado los cubanos con apenas “su compromiso y voluntad de ayuda”.
Recordó que cuando obtuvieron la independencia, Zimbabwe tenía muy pocos médicos —todavía hoy son escasos―, por eso tuvieron que formar personal calificado y en ese aspecto la asistencia de la pequeña isla del Caribe fue determinante.
Y al interior del país, resaltó, los profesionales cubanos se han ganado, a fuerza de trabajo y vidas salvadas, el agradecimiento de los zimbabuenses, incluso en zonas rurales donde las condiciones no han sido las mejores. No obstante, precisó, “nunca se han quejado y su compromiso ha sido servir, servir y nada más”.
Agregó además que les gustaría incrementar la cooperación en otras áreas económicas y para ello se ha creado una Comisión con el propósito de iniciar conversaciones en ese sentido.
Durante el intercambio, Mumbengegwi no dejó escapar algunas similitudes infelices entre ambas naciones, porque al igual que Cuba, bloqueada por más de 50 años, también Zimbabwe ha estado sujeta a sanciones durante más de una década. Sin embargo, “los cubanos nunca han dejado de ayudar, de compartir lo que tienen y de estar junto a nosotros”.
“El bloqueo a Cuba es una de las mayores injusticias cometidas contra un país en la historia de la humanidad”, sentenció. “Zimbabwe fue uno de los primeros en votar en contra cuando algunos sintieron miedo, y seguiremos apoyándolos con la esperanza de que algún día Estados Unidos reconozca que su política ha sido equivocada”.
De todas formas, acotó, “estamos contentos por el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, pues ese hecho constituye una victoria para Cuba, y los felicitamos por mantenerse firmes en sus principios e ideología”.













COMENTAR
medardo m rivero p dijo:
1
20 de enero de 2016
14:06:40
Miguel Angel dijo:
2
21 de enero de 2016
12:47:08
Responder comentario