
Más de un año después del fin de la investigación sobre el accidente del vuelo Río-París en 2009, la justicia francesa examinará el miércoles demandas de Air France y de familias de víctimas, que cuestionan varios aspectos de la misma, con una batalla entre la compañía aérea y Airbus como telón de fondo, informa AFP.
Air France y Airbus, inculpadas por homicidios involuntarios desde marzo de 2011, esperan evitar un proceso por esa catástrofe ocurrida el 1 de junio de 2009, que costó la vida a 228 personas.
El punto de partida del accidente fue el congelamiento en vuelo de las sondas Pitot, lo que produjo errores en las medidas de la velocidad del Airbus A330. El avión se estrelló en el océano Atlántico.
Primeramente se señalaron fallas de la tripulación, pero un peritaje judicial dio cuenta a mediados de 2012 de problemas técnicos y de un déficit de información de los pilotos en caso de congelamiento de las sondas, pese a que hubo incidentes anteriores.
A pedido de Airbus, los jueces solicitaron un nuevo peritaje, cuyos resultados, presentados en abril de 2014, hacían hincapié en la "reacción inapropiada de la tripulación" y las fallas de Air France.
Ese trabajo, favorable a Airbus, fue criticado ásperamente por Air France, que pidió a la cámara de instrucción del tribunal de apelación de París que lo declarara nulo. La compañía alegó que "dos vuelos de prueba" fueron "efectuados en Airbus con tripulaciones de Airbus sin que Air France fuese informada".
"Los expertos llevaron a cabo sus operaciones de manera particularmente criticable", declararon los abogados de la compañía, Fran ois Saint-Pierre y Fernand Garnault, contactados por la AFP, recalcando que "el propio fiscal general llegó a la conclusión de que ese informe de peritaje era ilegal" en su alegato, que será repetido en la audiencia del miércoles.
Airbus se opone a tal anulación. "El vuelo de prueba que es criticado tuvo lugar en las mismas condiciones que el del primer peritaje, cuya anulación no piden Air France ni los otros demandantes", señaló uno de los abogados de Airbus, Simon Ndiaye.
El fabricante de aviones "no se opone", en cambio, a un nuevo peritaje complementario que prevea vuelos de prueba en presencia de las otras partes, agregó el abogado.













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