Uruguay se propone la meta este año de eliminar la transmisión vertical, de madre a hijo, del VIH-Sida, anunció este jueves el Ministerio de Salud Pública (MSP). El director general de la Salud, Jorge Quian, subrayó que el objetivo de Uruguay es seguir la experiencia de Cuba, que logró instalarse como el primer país libre de ese tipo de contagio.

La posibilidad cierta de lograr ese objetivo está en que el país cuenta con políticas proactivas en ese sentido, lo cual ha permitido que las últimas cifras muestren un avance, apuntó.
"Es un impulso para lograr mejores condiciones de salud para la población uruguaya y para que no haya más niños con VIH ni sífilis congénita", insistió Quian.
Con motivo del "Día Nacional del VIH-Sida", Quian, junto a Susana Cabrera, responsable del área VIH del MSP, informó sobre la situación epidemiológica y los avances del país para lograr ser libre de transmisión vertical de la enfermedad.
Cabrera indicó que se trata de establecer las redes comunitarias para poder acercar a la población al sistema de salud, con herramientas de promoción de la realización de test y pruebas.
Respecto a la transmisión vertical, señaló que en años anteriores las cifras mostraban realidades en las que 35 por ciento de las mujeres transmitían la enfermedad a su bebé.
Señaló que, a través de la detección temprana y la incorporación de medidas como el test de VIH obligatorio en embarazadas, disminuyó hace unos años a cuatro y seis por ciento. Esa tasa bajó a 1,6 por ciento en 2013.
Tanto Quian como Cabrera aseguraron que en este logro tuvo mucho que ver el Programa Uruguay Crece Contigo, que captó y llegó a las mujeres más excluidas, incidiendo en la curva de transmisión vertical de VIH, de sífilis y de muerte materna.
Según el MSP, Uruguay tiene entre 75 y 80 por ciento de las personas diagnosticadas, siendo una de las cifras más altas de América Latina.













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Noraida Galloso dijo:
1
30 de julio de 2015
14:18:53
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