
CARACAS.—“Mismo tope”, así de lacónico fue el ministro saudí de Petróleo, Ali al Naimi, al anunciarle al mundo este viernes que la OPEP mantendrá su producción de 30 millones de barriles diarios.
De esta forma, el bloque de 12 países fundado en 1960 afianza su política de continuar produciendo a un nivel alto para no perder mercado frente a los productores de petróleos no convencionales.
La 167 conferencia ministerial de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, en Viena, tuvo como objetivo fijar el nivel de producción conjunta de crudo en los próximos seis meses.
Venezuela, país con las mayores reservas probadas del hidrocarburo en el mundo con 300 000 millones de barriles, manifestó su satisfacción con la medida. El ministro de Petróleo y Minería de esa nación, Asdrúbal Chávez, calificó la decisión de no aumentar la cuota de producción como “exitosa”.
“El reto que tenemos los productores de petróleo, a futuro, radica en comprender perfectamente los elementos fundamentales del mercado y a partir de ello, ser capaces de anticiparnos a los eventos que puedan desestabilizarlo”, dijo el titular venezolano y con ello plantó la postura de su país.
La nación sudamericana, Angola, Ecuador, Irak y Kuwait manifestaron su descontento con los precios actuales que fluctúan en 50 dólares y han sido afectados por la brusca caída experimentada a mediados del año pasado. Un barril entre 75 y 80 dólares en el mercado mundial sería para ellos la cotización estándar que pretenden conseguir.
En el caso específico de Venezuela, afectada por el panorama actual debido a su dependencia de los ingresos del crudo, ha planteado en diversos escenarios disímiles estrategias para lograr estabilizar los precios. Esta nación obtiene del crudo el 80 % de sus ingresos fiscales y su presupuesto para el 2015 se realizó en base a un barril a 60 dólares, según el Presupuesto de la nación para el año en curso.
El promedio de la cesta anda por los 48 dólares, eso significa un 20 % por debajo del valor de referencia. Por tanto, Caracas se ha volcado a alcanzar un consenso entre los países miembros de la OPEP y otros productores para delinear un plan energético que estabilice el mercado.
Aun así, los programas sociales, amparados por los ingresos del crudo en su mayoría, se mantienen en la actualidad. “El petróleo puede bajar hasta 40 dólares el barril y yo le garantizo a este pueblo sus derechos sociales a la educación, alimentación y a la vida, para seguir prosperando”, dijo en enero de este año el presidente Nicolás Maduro en una rueda de prensa para abordar el tema.
En menos de seis meses ya la OPEP tendrá que buscar otra estrategia a largo plazo para intentar estabilizar el mercado mundial, justo cuando técnicas más factibles económicamente hablando, pero más dañinas al medio ambiente, como el fracking impulsado por el mercado estadounidense, ganan terreno.















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pbruzon dijo:
1
8 de junio de 2015
12:54:46
Vardan dijo:
2
9 de junio de 2015
13:22:07
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