ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La aeronave se estrelló en una zona remota que ha dificultado las labores de los especialistas. Foto: AP

PARÍS.—Las operaciones de re­cogida de los restos del avión siniestrado en los Alpes franceses el 24 de marzo último culminaron, según se conoció este lunes.

El avión, un Airbus 320 de la compañía alemana Germanwings, con 150 personas a bordo (seis de la tripulación), se estrelló cuando realizaba el trayecto entre Barcelona (España) y Düsseldorf (Alemania).

Los restos fueron almacenados en un hangar, cerca del lugar del accidente, informó la gendarmería, citada por medios locales de prensa.

Hace dos semanas concluyó la recuperación de los restos humanos y de los efectos personales, pero fuentes cercanas a las pesquisas dijeron que el proceso de identificación podría tardar meses.

Los especialistas también prosiguen el examen de la segunda caja negra. Los resultados de los primeros análisis del dispositivo sugirieron la acción voluntaria del conductor de iniciar el descenso de la nave.

“Una primera lectura hace aparecer que el piloto presente en la cabina utilizó el piloto automático para emprender el descenso hacia una altitud de 100 pies y luego, varias veces durante el descenso, modificó el piloto automático para aumentar la velocidad del avión en descenso”, según un comunicado de la Oficina de Investigaciones y Análisis para la Seguridad y la Aviación Civil de Francia.

El texto agrega que los “trabajos continúan para establecer el de­sarrollo factual preciso del vuelo”.

La segunda caja debe contener 500 parámetros registrados, entre ellos la velocidad, la altitud, el régimen del motor, la acción del piloto sobre los mandos y los diferentes modos de pilotaje, acorde con fuentes cercanas a la investigación.

La primera, que graba los sonidos y conversaciones en la cabina de pilotaje, fue hallada el mismo día de la tragedia.

Hasta el momento, la teoría vista como la más probable es que el copiloto alemán Andreas Lubitz, cuando estuvo solo en la cabina, accionó voluntariamente el botón para que la nave descendiera y se estrellara, según investigadores.

Mientras, los datos más recientes indican que la aerolínea alemana Lufthansa, de la que Germanwings es subsidiaria, no informó a las autoridades de tráfico aéreo de los trastornos psíquicos que padeció Lubitz.

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Onel Lopez dijo:

1

21 de abril de 2015

05:21:44


Es muy triste que ocurran cosas como esta. Que una persona decida también por la vida de los demás. Nunca había oido una noticia semejante. Si ocurrió lo que se sospecha el piloto debió estar en una situación psicológica muy inestable pues ninguna persona sana mentalmente actúa de esa forma. Esa amarga experiencia debe servir para evitar hechos similares y aumentar el rigor en las medidas de seguridad establecidas y adicionar otras si es preciso. Siento mucho esas pérdidas humanas y me solidarizo con las familias de todos ellos.