ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La economía china es una de las de mayor crecimiento, refiere la especialista Gladys Hernández. Foto: Anabel Díaz

En el 2014 el PIB de China global superó al de Estados Unidos, 16,4 billones de dólares del primero frente a 16,2 billones del segundo. Sin embargo – señala la Msc Gladys Hernández, investigadora auxiliar del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM)- el PIB per cápita en la nación asiática oscila entre los 8 000 y 9 000 dólares, mientras en EE. UU es de unos 45 000 y en términos de desarrollo científico y tecnológico la balanza favorece al país norteño.

“China hoy se encuentra entre las economías de mayor crecimiento económico y es una de las pocas que crece más del 7% en el contexto internacional”, asegura la también Jefa del Departamento de Finanzas Internacionales del CIEM.

En la actualidad los países en los que tradicionalmente la nación asiática había ubicado sus exportaciones (EE.UU., Japón y Europa) “están atravesando una situación económica delicada”, por lo que “el papel y la emergencia del Sur para el comercio de China se han incrementado”.

En 2014, el país en cuestión realizó el 62% de su comercio internacional en el área asiática. Otras regiones que han estado beneficiadas por esta reconfiguración son América Latina y África.

En alusión a la transformación del modelo económico chino la Msc. Hernández, autora de varios libros, destaca la búsqueda de la eficiencia energética, la prioridad que se le ha dado a las reformas relacionadas con la energía renovable, el cierre de empresas contaminantes y el traslado de empresas industriales de las regiones más pobladas a zonas adyacentes.

Esto puede parecer que afecte a China de inmediato – destaca la investigadora-, pero tiene un futuro promisorio en la medida en que se transforme este modelo en uno más sostenible.

La investigadora hace énfasis en el papel que puede llegar a jugar el consumo como una importante señal de transformación en la estructura económica de ese país.

“Se trata de incrementar el poder adquisitivo de los nacionales en función de una nueva estructura para el consumo. Se ha observado un aumento considerable de los salarios en muchos de los sectores”, puntualiza.

RETOMANDO LA VIEJA RUTA

La nueva propuesta de la milenaria vía comercial conserva la ruta marítima y atraviesa países vinculados al comercio del petróleo Foto: ANP

La especialista subraya la estrategia de China para resucitar la Ruta de la Seda, importante vía comercial de 2 000 años de antigüedad y casi 7 000 kilómetros de largo, que une al Gigante Asiático con Europa.

El antiguo puente mercantil contó originalmente con cuatro itinerarios: uno que recorre Asia Central, Asia Occidental hasta llegar a Europa, la ruta del suroeste que llegaba primero a la India y luego al Viejo Continente, un recorrido por el norte que atraviesa Asia Central, Asia Occidental y termina en Europa Oriental, y finalmente la ruta marítima que llegó a alcanzar la costa este de África.

Siguiendo este trayecto parte del conocimiento chino llegó hasta occidente, atravesando naciones como la India, Persia, Arabia, Grecia y Roma.

En la actualidad China propone expandir la Ruta de la Seda siguiendo una trayectoria muy similar a la original. El punto de partida sería Xiang, atravesaría China, Kasajanstán, Kirguistán, Turquía, Ucrania, Rusia y Europa. La vía marítima, más larga, conservaría su itinerario de antaño.

Es de destacar el interés de los países por donde pasa esta antigua línea comercial en declarar a la Ruta de la Seda Patrimonio de la Humanidad, debido a la cantidad de lugares con valor histórico, natural y ambiental, así como las tradiciones que la conforman.

El gobierno chino ha destinado unos 40 mil millones de dólares para restablecer la vieja senda, con especial énfasis en la creación de infraestructura y de zonas especiales en China que garanticen el tránsito rápido de mercancías en esta área.

Es igualmente significativo el impulso que se le da a la construcción de vías de transporte. Estos proyectos de infraestructura “pretenden crear una moderna y multidimensional ruta de la seda, utilizando carreteras, ferrocarriles, medios portuarios, aviones. Ya se construyó una línea férrea que enlaza a China con Alemania y está en construcción otra que atraviesa Kasajastán”, señala la Msc Hernández.

En este sentido el Gigante Asiático también concreta nuevos proyectos en materia energética, como la reciente firma del acuerdo con Turmenistán para acelerar la construcción de un gasoducto que debe finalizar en 2016.

Tan significativo como recuperar el movimiento de mercancías por el camino milenario será la cooperación financiera y dentro de esta la internacionalización del yuan. En dos zonas especiales de la moderna ruta de la seda se podrá comerciar con la divisa china y con las monedas locales. Esto sin lugar a dudas disminuirá las pérdidas ocasionadas por los tipos de cambio y el costo de las operaciones.

“Hay un proceso de consolidación importante de la presencia china en las relaciones internacionales y un marcado interés en tratar de alcanzar resultados económicos y financieros. Eso le permite garantizar cierto auge en sus relaciones”, concluye Gladys Hernández.

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