SANAA.— El presidente provisional yemenita, Abd Rabu Mansur Hadi, retiró ayer su renuncia al cargo, tres días después de presentarla.
El Parlamento, que había anunciado una reunión de urgencia para analizar la dimisión del mandatario, suspendió la sesión “para dar tiempo a que todos los miembros estén informados de la nueva fecha y puedan asistir”, según la presidencia del Consejo de Legislativo.
Fuentes cercanas a la presidencia creen que esta nueva situación se debe a intervenciones regionales e internacionales.
La sugerencia a estas mediaciones externas puede aludir a mensajes de apoyo de países de la península Arábiga preocupados por el aumento de la influencia de los huti en Yemen, con el cual colindan Arabia Saudita, por el norte, y Oman, por el este.
Mansur Hadi informó su decisión tras conocerse declaraciones del presidente norteamericano, Barack Obama, quien calificó a Yemen como “una parte peligrosa del mundo” y refutar la suspensión de los ataques de drones contra Al Qaeda en la península Arábiga (AQPA), reportó PL.
Continuamos persiguiendo a blancos de alto valor en Yemen, mantendremos la presión requerida para mantener la seguridad del pueblo norteamericano, dijo el mandatario a la prensa durante su visita oficial a la India.
A pesar de la reserva de Mansur Hadi, el país continúa en una crisis, ya que el gabinete renunció también el jueves y partidos y movimientos sureños advirtieron que no acatan las órdenes y directivas de las autoridades centrales.
Partidarios de Hadi salieron a las calles el fin de semana para demandar que permanezca en el puesto, lo que provocó choques con miembros de la milicia huti Ansar Ullah que ocupan zonas de esta capital y garantizan contra ataques de AQPA.
Esa agrupación es una síntesis de las ramas yemenita y saudita de la red creada por Osama bin Laden en Afganistán a fines de la década de los años 70 del siglo pasado con asesoría y apoyo logístico de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos.













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