SANÁ.—Este martes los insurgentes hutíes, de religión chiíta, lograron establecer el control sobre el edificio de los servicios especiales de Yemen y sobre todas las entradas y salidas del palacio presidencial, a pesar del anuncio de que en Saná había empezado a funcionar el alto el fuego.
Los combatientes lograron entrar en el edificio tras un breve enfrentamiento con las fuerzas de seguridad y se apoderaron de vehículos blindados que protegían los accesos al palacio, según informó Reuters.
Se registraron, además, enfrentamientos cerca de la residencia del presidente, Abed Rabbo Mansour Hadi, situada en el oeste de la capital, y frente a la oficina del primer ministro, Khalid Mahfuz Bahah.
El pasado lunes se registró uno de los combates más intensos en Saná en años, donde nueve personas fueron asesinadas y 90 resultaron heridas.
También en horas de la mañana de este martes el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas analizó a puertas cerradas la crisis en Yemen, donde se reporta una tensa situación pese el alto el fuego acordado por el gobierno y los insurgentes hutíes. La reunión se enmarcó en la escalada de violencia que golpeó la víspera la capital Saná, con un saldo de muertos y heridos por precisar, informó PL.
En declaraciones a periodistas en la sede de las Naciones Unidas, el portavoz adjunto del secretario General de la ONU, Farhan Haq, señaló que la organización sigue con mucha atención los acontecimientos en Yemen.













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