NAIROBI.—Al menos 36 muertos provocó un atentado por la milicia islamista somalí Al-Shabaab, al asaltar una cantera en el pueblo de Korome, cerca de la frontera con Somalia, donde ejecutaron a trabajadores no musulmanes.
Al-Shabaab declaró que el ataque fue una represalia por las incursiones en mezquitas de las fuerzas de seguridad kenianas, iniciadas el pasado mes para eliminar a extremistas.
La ciudad de Korome está a unos 15 kilómetros de la ciudad fronteriza de Mandera, al noroeste del país, en un área donde se sabe que los militantes de Al-Shabaab asentados en Somalia operan.
El ataque se produjo horas después de que un hotel de Wajir, cercano a Mandera, fuera atacado por una granada y disparos, matando a una persona e hiriendo a otras 13, dijo un vocero policial keniano, según PL.
El secretario de Estado del presidente Uhuru Kenyatta, Joseph Kinyua, invitó a los no musulmanes para que abandonen la región de Mandera, cuya población es mayoritariamente keniana, musulmana y de origen somalí.
Kenyatta con la declaración de guerra sale al paso a quienes lo critican por la inseguridad existente en Kenya desde el 2013, refieren medios de prensa.













COMENTAR
Responder comentario