CARACAS.—Con la invasión europea a estas tierras y el encuentro entre dos mundos hace cinco siglos atrás, se inició también un periodo de resistencia ante la imposición de una nueva cultura. La conquista y colonización dejaron una huella imborrable en los pueblos americanos y causaron un mestizaje que se ha convertido en sello identitario.
Para recordar las luchas de los pueblos originarios por su dignificación en la sociedad, se conmemora cada 12 de octubre el Día de la Resistencia Indígena en América Latina y el Caribe.
En países como Venezuela, que alberga una multiplicidad étnica, la fecha se conoce también como Día de la Raza.
A partir de las políticas de inclusión impulsadas por la Revolución Bolivariana desde 1998, los derechos económicos, políticos y sociales de los indígenas quedaron garantizados constitucionalmente.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística existen al menos 725 mil venezolanos autorreconocidos como indígenas, quienes están distribuidos principalmente por los estados Amazonas, Bolívar, Zulia, Delta Amacuro, Anzoátegui, Monagas, Apure y Sucre.
La lucha por la reivindicación de los pueblos originarios trasciende las fronteras venezolanas. La 61 Asamblea General de la ONU adoptó en el 2007 la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Siete años y muchos debates después, se aprobó la resolución sobre protección de derechos de estos pueblos.
Esa ha sido la política de Gobiernos de la región, que por demás, están regidos por representantes étnicos. Tal es el caso de Bolivia, nación que posee la mayor población originaria de América Latina y el Caribe, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Su presidente, Evo Morales, es un aymara que se convirtió en el primer mandatario indígena y que ha estado a la vanguardia por el reconocimiento de los derechos de los pueblos originarios.
En Bolivia la fecha se conoce como Día de la Descolonización y Día de la Liberación, de la Identidad y de la Interculturalidad. De hecho, la denominación de Plurinacional para referirse a ese país andino responde al reconocimiento desde el Estado a los diversos pueblos indígenas que se entrelazan.
Los mapuche en Chile, los guaraníes en Paraguay, los wayúu en Venezuela, los quiché en Guatemala y los miskitu en Nicaragua, son solo un ejemplo de la gran riqueza que exhibe este continente. Representan además el gran reto de continuar la lucha por su pleno derecho a convivir en las sociedades actuales.















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Carlos dijo:
1
13 de octubre de 2014
09:00:58
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