LONDRES.— El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, denunció este jueves las difíciles condiciones en que permaneció mientras estuvo detenido por las autoridades del Reino Unido, antes de recibir asilo político de Ecuador e ingresar a su Embajada, hace ya dos años.
PL informa que en una conferencia de prensa transmitida en Quito vía Internet, el informático australiano explicó que la habitación donde lo mantuvieron tenía pésimas condiciones, se deterioró mucho su estado de salud, le aplicaron electrodos en las piernas y todos los días debió prestar declaración ante los policías.
Assange indicó que estuvo casi dos años perseguido y detenido por los británicos, y más los dos que lleva retenido en la Embajada de Quito en Londres, suman ya cuatro años de situación completamente irregular.
El gobierno norteamericano se mantiene persiguiendo al también periodista dado que en 2010 WikiLeaks reveló cientos de miles de cables diplomáticos confidenciales y documentos oficiales que ponen en evidencia irregularidades y violaciones cometidas por Washington en cuestiones como las guerras en Irak y Afganistán.
En estos momentos, en Suecia lo acusan de supuestos delitos sexuales y piden al Reino Unido su extradición, lo cual se considera una estratagema para luego entregarlo a las autoridades estadounidenses.
Aunque Ecuador otorgó asilo político a Assange, la negativa de un salvoconducto por parte de Londres le impide viajar a este país sudamericano, por lo que permanece atrapado en la legación diplomática sin que todavía se vislumbre una solución al caso.
El australiano resaltó que en estos cuatro años no ha podido ver a sus hijos, en tanto su familia ha sido víctima de innumerables amenazas de muerte.
Muchos de mis parientes han tenido hasta que cambiar sus nombres a causa del acoso y las amenazas, señaló.
No obstante la situación, agregó, yo he cumplido mi promesa de mantenerme firme y no rendirme pese a las grandes presiones, incluido un bloqueo financiero a mi persona y organización que nos afecta ya por varios años.
Assange agradeció la constancia del gobierno de Rafael Correa en su protección, así como a los abogados y personal que conforman su equipo de ayuda y lo hacen casi sin recibir honorarios.
El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, quien estuvo presente en la rueda de prensa, ratificó que se continuará brindando todo el respaldo al informático y colaborando en lo posible para solucionar su caso.
Patiño informó que hace un año sostuvo conversaciones con su homólogo británico, William Hague, y le propuso crear un grupo integrado por representantes de varios países para intentar hallar una solución diplomática y política.
Pese a que la iniciativa fue bien acogida en principio, agregó, han pasado 12 meses y no hemos podido concretarla a causa de desacuerdos sobre los términos y objetivos del funcionamiento del grupo.
Aunque Ecuador otorgó asilo político al informático australiano hace dos años, Reino Unido le niega un salvoconducto para viajar a esta capital, con lo cual está obligado a permanecer encerrado en la sede diplomática.
Assange enfatizó que las autoridades británicas mantienen un constante dispositivo de vigilancia en los alrededores de la embajada, el cual ha costado a Londres unos 11 millones de dólares.













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