Una extraña formación circular en los pastizales del sudoeste de África, en especial Namibia, ha intrigado a los científicos durante décadas.
Los “círculos mágicos”, como son conocidos popularmente, representan áreas en pastos desprovistas de vegetación, cuyo diámetro varía de unos pocos metros hasta más de 20. Investigaciones han demostrado que tienen un ciclo de vida entre 30 y 60 años.
Sus características y ubicación geográfica hacen a los círculos africanos distintos de los “corros de brujas” u otros nombres de origen mitológico que han recibido los anillos de crecimiento diferencial de la vegetación producidos naturalmente por distintas clases de hongos. Estos últimos se producen fundamentalmente en bosques.
A lo largo de los años se han elaborado múltiples teorías para dar respuesta al misterio de los “círculos mágicos”, que van desde la emanación de hidrocarburos, proteínas tóxicas dejadas por otras plantas y termitas, hasta la presencia de extraterrestres.
En las tradiciones orales de los Himba, un pueblo semi-nómada que habita la región, estos círculos tienen un origen divino y se le atribuyen poderes mágicos y espirituales.
En el campo académico, una de las hipótesis con mayor fuerza es la de un equipo de la Universidad de Hamburgo que planteó que las manchas son el trabajo de unas termitas de arena llamadas psammotermes.
DESCARTAN A LAS TERMITAS
Un equipo del Centro de Investigación Medioambiental de la Sociedad de Helmholtz de Leipzig, dirigió recientemente un experimento para comprobar todas las variantes posibles.
Según información publicada en su página web oficial, el grupo analizó la ubicación exacta de “círculos mágicos” en imágenes aéreas de regiones del noroeste de Namibia.
Con un método estadístico se percataron de que los círculos no están localizados al azar, como monedas esparcidas en el suelo, sino que forman una estructura regular uniforme, incluso en un área grande.
De acuerdo con Stephan Getzin, uno de los líderes del equipo, la teoría de las termitas puede ser descartada porque todos los estudios al respecto en territorios áridos afirman que la aparición de “calvas” se da de manera irregular.
“No hay ninguna evidencia de que los insectos sociales sean capaces de crear unas estructuras distribuidas de manera uniforme en una escala tan grande”, añade Getzin.
LA LUCHA POR EL AGUA PODRÍA SER LA CAUSA

Los investigadores llegaron a la conclusión, aunque no definitiva, de que la explicación más plausible para estas formas son procesos similares a los anillos de zosteras, una especie de planta acuática, en el fondo del mar Báltico.
Las primeras fotografías en el 2008 de este otro fenómeno submarino en la Isla de Mon, Dinamarca, también generaron revuelo en la prensa internacional. Sin embargo, rápidamente los especialistas encontraron que las aguas de esta zona acumulan sulfuro, que al ser transportado por las corrientes se pega a las zosteras.
La sustancia retenida por estas plantas acuáticas es lo suficientemente tóxica para debilitar a las plantas más viejas o a las recién nacidas. Dado que las zosteras se extienden de forma radial, de dentro hacia fuera, resulta que los ejemplares más viejos y débiles están, precisamente, en el centro de los círculos de crecimiento. El resultado es una forma circular excepcional, en la que solo las plantas de los bordes sobreviven.
El equipo alemán enfocado en Namibia considera que la explicación de los “círculos de hadas” puede ser similar.
Según su estudio, el pasto solo es capaz de sobrevivir a una cierta distancia de los demás, y la lucha constante por el agua obliga a la hierba a agruparse en forma de una estricta cuadrícula de círculos.
Mediante simulación por computadora imitaron en el ordenador la lucha subterránea de las plantas por el recurso y obtuvieron una imagen similar a la distribución en el terreno.















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alexander dijo:
1
13 de junio de 2014
09:54:36
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