Una de las primeras actuaciones que deben realizar es el ensarte; las ensartadoras, con grandes agujas, unen por pares las hojas y las colocan en largos palos de madera de unos 4 o 5 metros de largo, llamados cujes. Estos cujes se suben a unos maderos horizontales llamados barrederas, donde se apoyan sus extremos. En cada jornada se completan unos 100 cujes por lo general.
Una de las primeras actuaciones que deben realizar es el ensarte; las ensartadoras, con grandes agujas, unen por pares las hojas y las colocan en largos palos de madera de unos 4 o 5 metros de largo, llamados cujes. Estos cujes se suben a unos maderos horizontales llamados barrederas, donde se apoyan sus extremos. En cada jornada se completan unos 100 cujes por lo general.