SANCTI SPÍRITUS.–En términos de transportación de pasajeros, por lo general acude a la mente la Yutong recogiendo pasajeros en terminales de ómnibus, los medios urbanos –donde aún funcionan– haciendo paradas dentro de la ciudad, los trenes interprovinciales y locales e igual servicio…
Por cierto, con más o menos razón, pero con total derecho, a veces acuden a las oficinas de atención a la población, o a la asamblea de rendición de cuenta del delegado a sus electores, personas que expresan algún criterio, queja o preocupación con respecto al transporte. Conocido es el adverso impacto que en esa esfera ha tenido, durante años, la falta de recursos de todo tipo: neumáticos, baterías, lubricantes, motores, piezas, agregados…
Desde hace tiempo, sin embargo, me pregunto por qué se habla tan poco acerca de un sensible servicio que aseguran las direcciones provinciales de Transporte a favor de la Salud: los viajes para turnos médicos o el llamado Medibús.
«Para nosotros ese asunto mantiene una alta prioridad», afirma Eliecer Alfonso León, director de Operaciones, Carga y Pasaje en la Empresa Provincial espirituana.
«Es un servicio que beneficia a los municipios mediante ómnibus, que viajan en días alternos con destino a las instituciones de Salud ubicadas en Sancti Spíritus».
A fuerza de lo cotidiano, tal detalle puede parecer irrelevante, pero gracias a esa alternativa más de 2 000 personas se trasladan cómodamente cada mes, a tiempo, sin preocupación, para recibir atención médica especializada que, como norma, no existe en sus lugares de residencia.
«Yo soy uno de los agradecidos –comenta a Granma Juan Miguel González–. Soy de Jatibonico, y varias veces he venido al hospital provincial en la guagua de los turnos médicos, por razones de salud, desde luego. No sé qué sería de muchas personas si no fuera por esta posibilidad, porque al precio que cobra una máquina por trasladarte, no hay quien viaje, y estos ómnibus te recogen, vienes sentado, te deja aquí mismo, te espera y te lleva otra vez para el municipio. ¿Qué más vas a pedir?».
LA GUAGUA PICA Y SE EXTIENDE
No sé si en otras partes del país ocurrirá igual (ojalá), pero por las características de Sancti Spíritus y sobre la base también de un convenio con la Dirección de Salud, la Empresa de Transporte garantiza, además, un servicio diario, desde Cabaiguán, Fomento, Yaguajay y Trinidad, para el traslado (ida y regreso) de profesionales de ese sector que entran de guardia o a consultas en las instituciones médicas de la ciudad cabecera.
Explica el propio Eliecer Alfonso que, hasta en los momentos más tensos la provincia ha mantenido la vitalidad de esos dos servicios, aun cuando el de turnos médicos demanda más de 2 500 litros de combustible y poco más de 4 000 el otro.
Dicho sea de paso, ambos son asumidos financieramente por Salud: algo que los agradecidos reconocen y algunos desagradecidos olvidan.
Bien lo sabe Yoanki Ruiz, conductor jatiboniquense, al notar la gratitud reflejada en el rostro de pacientes que viajan con él y, por el contrario, la incongruente postura de ciudadanos como el que se empeña en cobrar el parqueo, dentro del propio hospital, de un ómnibus que ofrece gratuito servicio.
VIAJAR CON EDUCACIÓN
Los tiempos en que el transporte intermunicipal registraba diariamente varias salidas, incluso para intrincadas localidades, quedaron atrás. La depresión del parque automotriz en las bases de ómnibus –entre otras razones– impidieron mantener aquella «programación de lujo» que tampoco en su momento fuimos capaces, todos, de valorar en su justa dimensión, más humana que técnica.
Ahora lo menos que se puede hacer es darle el mejor uso posible a lo que se tiene. Y, amén de todas las cosas criticables, los espirituanos ponen empeño en lograrlo.
El respaldo que le están ofreciendo, también, a Educación, es un ejemplo. No me extenderé. Baste saber que, durante el curso escolar, los domingos despegan desde todos los municipios carros para trasladar a jóvenes que estudian en la Universidad Central «Martha Abreu» de Las Villas, privilegio válido también para estudiantes que se forman en el recinto universitario espirituano, así como niños y adolescentes de la enseñanza artística.
Nada de ello es aspiración, proyecto formulado a ras de pergamino, o en el interior de una computadora. Es realidad que muy bien vale la pena apreciar y preciar (valorar), aunque para padres de estudiantes, para pacientes, médicos y enfermeros, por su alcance esos servicios, como solemos decir, «no tienen precio».









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Argelio dijo:
1
6 de julio de 2024
22:06:52
Mar dijo:
2
7 de julio de 2024
19:06:42
pedro.alonso dijo:
3
8 de julio de 2024
09:55:29
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